Por NATALIA DONATO - En un escenario de fuerte desaceleración del crecimiento de Brasil, cuya economía se está viendo muy golpeada por la crisis europea en 2011 creció apenas 2,7%, la región es el refugio más seguro para el mayor socio del Mercosur. En este contexto, ministros y empresarios paulistas recibieron ayer a una pequeña delegación de la UIA, que insistió en recalcar el fuerte déficit estructural bilateral en contra de la Argentina y consideró que deberían profundizarse los mecanismos de negociación entre los sectores privados de ambos países para dirimir los conflictos que surgen por la coyuntura.
La delegación de la central industrial estuvo liderada por su titular, José Ignacio de Mendiguren, los vicepresidentes Luis Betnaza (Techint), Federico Nicholson (Ledesma) y Cristiano Rattazzi (FIAT) y el director ejecutivo, Martín Etchegoyen. Viajaron en una avioneta privada y la primera escala fue Brasilia, donde los esperaba un encuentro con los ministros de Economía, Guido Mantega, y de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel. El clima en ambos encuentros fue sumamente cordial, aunque los empresarios argentinos aprovecharon para pedirle a la administración de Dilma Rousseff que compren más productos locales, de modo tal de reducir el déficit comercial, que el año pasado rozó los u$s 6.000 millones. En esta línea, la posición de los dirigentes industriales consistió, fundamentalmente, en potenciar la capacidad argentina para exportar más y mejor hacia ese país, con el fin de ir corrigiendo el desequilibrio, precisó la UIA en un comunicado.
La lectura que extraoficialmente hicieron los empresarios fue que, en su actual situación de bajísimo crecimiento, a Brasil no le conviene endurecer su posición hacia las medidas de protección argentinas. Y menos aún frente al protagonismo que adquirió el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en materia de comercio exterior.
El comunicado agrega que dentro de las potencialidades argentinas, se resaltó que el país está en condiciones de exportar u$s 6.000 millones más de productos con valor agregado en el corto plazo. Brasil importa actualmente de este conjunto de productos aproximadamente u$s 30.000 millones extrazona, lo que demuestra el mercado potencial que representa para el conjunto de los países de la región, enfatizó la entidad industrial.
Asimismo, la UIA expresó la importancia de profundizar los mecanismos de negociación entre los sectores privados de ambos países para resolver problemas comerciales que surjan en la coyuntura. También se analizaron cuestiones de comercio que afectan a sectores industriales argentinos, particularmente aquellos con alta participación de pymes y fuerte incidencia en el empleo.
Luego de los encuentros con los ministros, los dirigentes empresarios partieron rumbo a San Pablo, donde cenaron con el ministro de Relaciones Exteriores, Antonio de Aguiar Patriota, y el presidente de la Federación de Industrias de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf, quien recientemente visitó la Argentina.