Por IGNACIO OLIVERA DOLL - Hace mucho tiempo ya que el mercado local quedó invadido por los malos presentimientos. Los operadores se desesperan por un cúmulo de noticias que desde hace días multiplica las órdenes de venta y se resisten a desaparecer. El ambiente está pesado, resumió ayer un operador en la city porteña. Afuera todo parece andar normal. Pero acá desde hace días que no, agregó.
Las presiones sobre YPF, el manotazo a las reservas y la regulación bancaria que promueve el Gobierno con la reforma a la carta orgánica, el estricto control sobre el dólar que ayer sumó nuevas restricciones, la elevada inflación y los balances corporativos en rojo que ya se acostumbran a leer en la Bolsa empiezan a rezagar las cotizaciones del Merval y a alentar la fuga de divisas al exterior. Tenemos cada vez más clientes que se están yendo afuera vía ADR. En renta fija está subiendo todo lo que tiene que ver con dólares, por la gran cobertura que se está buscando, comentaron en una sociedad de Bolsa. El tipo de cambio que está implícito en las operaciones de arbitraje para enviar divisas al exterior el llamado contado con liqui, que se hace con las acciones locales y sus respectivos ADR volvió a avanzar ayer tres centavos para quedar en los $ 4,91, un récord de los últimos meses.
El Merval descendió ayer apenas 0,8%, pero preocupó por fuertes caídas puntuales y un malestar generalizado en los papeles bancarios. La más acostumbrada a los cachetazos, YPF, perdió ayer un 3,07%; Ledesma y Edenor cayeron 4,8% y Petrobras Energía descendió un 3,6%. Y hubo algunos indicios, también, sobre las perspectivas de éxito que le ven en el mercado a la reforma a la carta orgánica y a sus efectos sobre el crédito en la Argentina: Banco Hipotecario, la entidad más comprometida por las líneas de largo plazo, se desplomó ayer un 7,40%. Y pudo sumarse así a la larga lista de víctimas en el sector financiero: papeles que habían empezado el año con fuertes ganancias, pero que ya marcan rojos en su perfomance en lo que va del año. Sólo desde el miércoles pasado, cuando en la Cámara de Diputados se emitió el dictamen de mayoría del proyecto de ley que autorizaría al Gobierno a disponer de $ 70.000 millones del Banco Central para cubrir su propio déficit, los papeles del Galicia cayeron un 4,6%; los del Macro, un 3,8% y los del Francés, un 4,10%. Ayer se supo por un matutino que un cambio introducido en el artículo 28 de la Carta Orgánica obligará a los bancos locales a depositar en una cuenta a la vista del Banco Central unos $ 20.000 millones en concepto de encajes.
El pesimismo se completa con los últimos balances presentados. La verdad es que los resultados están viniendo muy feos El viernes se conocieron pérdidas monumentales en empresas como Edenor y Pampa por la política oficial de mantener planchadas las tarifas. Y las noticias sobre YPF destruyen a sus papeles, comentó Eduardo Fernández, de RAVA.