Por MARIANO GORODISCH - ¿Cómo buscarle la vuelta a las medidas de la AFIP? ¿Qué tipo de mecanismos se puede llegar a utilizar para eludir los nuevos controles cambiarios, que cercan cada vez al pequeño ahorrista?
Para fidelizar a sus princ
ipales clientes, los oficiales de cuentas de los bancos están comenzando a sugerir alguna vuelta de tuerca para quedar bien con su cliente y, a su vez, poder venderles un nuevo producto. Por eso, a partir de ayer empezaron a promocionar los giros en descubierto en dólares a través de las tarjetas de crédito, que tienen una tasa promedio del 40% anual.
Es una manera de comprar dólares baratos, ya que la persona saca plata adelantada, ya sea en dólares o en la moneda del país donde está de visita, como si se tratara de un préstamo, y la paga al mes siguiente en pesos, al cambio oficial, cuentan desde una entidad financiera donde prefirieron el anonimato.
El adelanto depende del nivel de ingreso que tenga la persona. En un banco que apunta al segmento premium cuentan que el límite promedio de compra con crédito de sus clientes VIP es de $ 35.000 mensuales (esta cifra corresponde a 2,5 veces el ingreso por mes en blanco). Y un 20% de ese monto es el que otorgan como giro en descubierto. Por lo tanto, la persona puede sacar $ 7.000 en efectivo y gastar otros $ 28.000 por tarjeta, ya que al monto por adelanto se le descuenta al límite de compra.
Antes de los controles de la AFIP, el consumo promedio con tarjeta de los argentinos en el exterior era de entre un 20% y un 30% de su límite de compra, mientras que a partir del cepo cambiario la cifra trepa a entre el 80% y el 100%. Incluso, hay quienes llevan una cuenta en una libreta de todo lo gastado para poder llegar al 100% de su límite y así reventar la tarjeta en el exterior,y hacerse de dólares baratos.
Hasta los directivos de empresas, que tienen un sueldo en blanco de $ 40.000 mensuales, y tienen un tope de $ 100.000 para tarjetear en el exterior, se van de shopping a Miami y utilizan todo su saldo disponible.
En los bancos dicen que, por ahora, no existe ninguna posibilidad de subir el tope máximo de compra de 2,5 veces el sueldo, pero sí están revisando en forma permanente y minuciosa el salario de su cliente, de modo de subirle el tope apenas se incrementa. Es que en muchas compañías están comenzando a otorgar aumentos selectivos antes de las paritarias, aparte de los empleados que están fuera de convenio.
Otro de los síntomas que notan en las entidades a partir de los controles de la AFIP es que los ahorristas se están tomando más en deuda. El tema es que, para pagar los saldos de la tarjeta de crédito, que vino reventada por los consumos en el extranjero durante las vacaciones de verano en enero y febrero, los ahorristas sacan un préstamo para poder pagar el otro crédito que habían tomado. Con la inflación creciente mes a mes, la tasa del préstamo no se nota tanto.