El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, dijo ayer que no es la intención de su gobierno intervenir en el mercado cambiario, pero que las medidas para defender al real adoptadas recientemente son necesarias para no pasar por bobos. Luego de un 2011 de crecimiento anémico, el gobierno de Brasil aumentó los impuestos a la entrada de capitales y bajó la tasa de referencia para contrarrestar la apreciación de su moneda. El real, que hace dos semanas valía 1,82 unidades por dólar, abrió la jornada de ayer a 1,70. Mantega visitó ayer el congreso brasileño para responder a preguntas de senadores de ese país. Ante las consultas respecto a su política cambiaria, el ministro defendió la intervención en el previo del real. Creemos en el cambio flotante, pero no podemos pasar por bobos, cuando hay países volcados a una manipulación cambiaria que acaba perjudicando a otros y, en especial, a las economías emergentes, dijo. Según Mantega, esa manipulación no es nueva y hay naciones, como China, que mantienen su cambio desvalorizado desde hace veinte años, pero el problema se generalizó en la medida que muchos otros países adoptaron políticas de expansión monetaria para defenderse de la crisis global. A Mantega se le atribuye la autoría de la expresión guerra de monedas, para describir la serie de devaluaciones competitivas que emprendieron muchos países luego de la crisis de 2008. Según el funcionario brasileño, la Reserva Federal de Estados Unidos y al Banco Central Europeo han inundado el mundo de liquidez para mejorar su competitividad por la vía cambiaria. Los países asiáticos dependen de sus exportaciones para aumentar su producción y están desesperados por ver dónde pueden ubicar sus productos, aseguró Mantega. El real cortó a la mitad sus ganancias en el último año en apenas dos semanas, después de que el Gobierno amplió dos veces el rango del impuesto IOF a la entrada de capitales de corto plazo y aceleró el ritmo de las rebajas de tasas de interés. El banco central de Brasil recortó la semana pasada su tasa clave en 75 puntos básicos, mucho más de lo previsto, a un 9,75 por ciento, su nivel más bajo en casi dos años. |