La política de subsidios comenzó a mostrar signos de desaceleración. En el primer bimestre, los fondos girados a sectores económicos alcanzaron $ 6.822,2 millones, lo que equivale a un aumento de 23,9% contra igual lapso del año anterior, pero inferior al alza interanual registrada en el cuarto trimestre de 2011, de 34%. Este número queda más abajo todavía si se analiza el crecimiento de los subsidios durante todo el año pasado, que alcanzó el 50%. De esto se deduce que, en una primera aproximación, se podría estar dando inicio a un proceso de desaceleración en el crecimiento de estos subsidios como consecuencia de las políticas definidas para su paulatina reducción y/o eliminación, consideró en un informe la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), en el que se muestra un incremento del 115% en los subsidios a Enarsa, destinados a la importación de combustibles.
Los recortes que el Estado nacional dispuso a los subsidios al subte después de la frustrada transferencia del servicio a la Ciudad de Buenos Aires tuvieron un reflejo parcial en el ítem Concesionario de trenes y subtes, que subieron un 7%. El aumento del 23,9% en el otorgamiento de ayuda a los sectores económicos se produjo a pesar del recorte del 50% en las asignaciones a los subtes lo que representó un ahorro de $ 60 millones en el primer bimestre y del inicio de la supresión en los servicios de electricidad, gas y agua en determinadas zonas residenciales y actividades económicas.
Un análisis desagregado permite observar que algunos sectores tuvieron alzas considerables, como el caso de Enarsa, con $1.374 millones 115% más que en el primer bimestre del año pasado. La entidad indicó que los subsidios a Enarsa se destinan, entre otros fines, para la compra de combustible importado para el abastecimiento del mercado interno.
Los servicios de transporte, en el centro de la atención pública luego de la tragedia de Once, también están presentes en el esquema de subsidios, ya que representaron $ 1.852 millones, un 34% más que en el mismo período de 2011. Más específicamente, las empresas de colectivos y ómnibus de larga distancia se llevaron $ 1.015 millones ( 44%), los concesionarios de trenes y subtes, $ 297 millones ( 7%), el Ferrocarril General Belgrano, $165 millones ( 38%) y Aerolíneas Argentinas, $ 271 millones ( 17%).
Las empresas públicas no vinculadas al transporte ni a la energía demandaron cerca de $ 800 millones, 77% más que el año anterior.