LA ADQUISICIÓN DE DIVISAS ES EL PRINCIPAL DESTINO DEL SUPERÁVIT FISCAL Desde el viernes último, Economía se retiró del mercado y dejó en manos del Banco Central la tarea de mantener el tipo de cambio estable y en valores elevados. El Tesoro dejó de comprar dólares en el mercado cambiario, una operación que realizaba a través de su brazo financiero, el Banco Nación. La estabilidad de la divisa y el menor volumen de negocios fue un factor clave que le permitió al Gobierno retirarse del mercado y así dejar de utilizar gran parte del superávit primario para este destino.
"El jueves fue el último día que compramos dólares para el Tesoro", aseguró una fuente del Banco Nación, quien agregó: "Por lo menos para esta semana no tenemos órdenes de volver a comprar". Pasa que cada viernes a última hora el secretario de Hacienda, Carlos Mosee, le envía una carta al despacho de Felisa Miceli, la presidenta del Nación, detallando los montos de las compras diarias de toda la semana siguiente.
Este cambio de política del Gobierno puede tener varias lecturas. Según un informe de la consultora FyE Consult, en el segundo trimestre la economía se "enfrió" debido a que el Gobierno aumentó el superávit primario y no lo volcó al mercado, ya que compró dólares y los atesoró en lugar de, por ejemplo, depositarlos en el Banco Nación para incrementar así la capacidad prestable de la entidad. Por eso es que la consultora cree que "se tendrá más cuidado al momento de comprar dólares".
De todos modos, si bien es cierto que no darle provecho el superávit fiscal es un factor contractivo para la economía, el hecho de que directa o indirectamente se mantenga el tipo de cambio alto favorece al comercio exterior del país, lo que contribuye al crecimiento de la actividad económica.
En tanto, para Eduardo Blasco, de Maxinver Consultores, esta decisión es una clara señal del Gobierno hacia el exterior de que ya juntó todos los dólares que necesitaba para afrontar los pagos que tiene pensado realizar a los acreedores.
La estrategia de Economía de comprar dólares a través del Nación comenzó en abril, cuando el dólar tocó su mínimo anual, $ 2,83. Desde entonces, y hasta el jueves último, el Tesoro habría adquirido una cifra cercana a los u$s 1.450 millones.
Puro mercado
Por otro lado, hay quienes creen que es una jugada que responde básicamente a los movimientos del mercado cambiario. Al igual que en los últimos meses, el Tesoro comenzó julio con un promedio de compras diarias de u$s 20 millones, pero a mediados de mes la cifra se redujo a u$s 15 millones y en los últimos días apenas quedó en u$s 10 millones por días. Algo similar hizo el BCRA, que comenzó el mes comprando u$s 35 millones diarios y, después de algunas reducciones, ahora compra u$s 25 millones por día.
"El Tesoro dejó de comprar dólares por una cuestión de mercado", explicó Fausto Sopotorno, de Delphos Invesment y agregó: "con la caída en el precio de la soja se redujeron fuertemente las liquidaciones de los exportadores y ya no se necesita tanta demanda como antes para equilibrar el valor del dólar".
En estos días en cambios se está operando un promedio cercano a los u$s 65 millones por el Mercado Abierto Electrónico y una cifra similar a través del Mercado Electrónico de Cambios. Y sin ir más lejos, a mediados de junio, el promedio negociado entre ambos mercados sumaba más de u$s 160 millones por día.
Esta menor actividad, producto de la caída en el precio de la soja, da lugar a que el Tesoro se retire del mercado sin provocar fuertes variaciones en el precio de la divisa. El viernes, el primer día que no compró dólares, la cotización se incrementó un centavo y ayer subió otro más, pero por factores ajenos a la ausencia del Gobierno.
La intervención del Nación en el mercado fue de gran ayuda para el Central ya que como sus compras no implican emisión monetaria no amenazan con causar un rebote inflacionario. En cambio, cada vez que el BCRA adquiere dólares en el mercado cambiario debe recurrir a la maquinita de billetes.
De todos modos, no se descarta que en algunas semanas el Tesoro vuelva a la cancha, como siempre, de la mano del Nación. |