Hace 15 días las autoridades de las secretarías de Comercio Exterior e Interior acordaron liberar gradualmente las importaciones de todos aquellos productos destinados a la industria que hayan entrado al país previo a la imposición del nuevo Régimen de Declaraciones Juradas Anticipadas (DJAI). A pesar de que han empezado a hacerlo, existe una demora excesiva para la aprobación de las Licencias No Automáticas. «Pedimos que se agilice la aprobación en bloque de las licencias no automáticas pendientes (LNA), ya que la situación de algunas empresas es preocupante», manifestó el ingeniero Miguel Ponce, vocero de la Cámara de Importadores de la República Argentina.
Es que el 90% de lo que está faltando en las empresas se debe al atraso de la aprobación de las LNA. «A lo que nosotros apostamos es a que se mantenga y se acreciente la posibilidad de mayor importación para un mejor funcionamiento del mercado», agregó.
Empleo informal
En términos laborales, sobre todo en lo que refiere a las pymes, empezaron a evidenciarse desde hace seis meses fuertes bajas en la actividad productiva. Esto llevó a que peligren las fuentes de trabajo ya que, primero, se dejó de contratar personal, y luego empezaron a suspenderse horas extras y hasta algunos turnos de los empleados. Por otro lado, en el último tiempo aumentó el empleo informal. Las empresas, especialmente de algunas regiones claves del interior del país, no quieren formalizar a los trabajadores porque tienen serias dudas de cómo va a terminar consolidándose esta situación.
Si bien la decisión política de liberar todo aquello que ingresó al país previo al 1 de febrero estaría adoptada, existen serias dificultades técnicas para procesar el conjunto de los bienes retenidos. Por el momento, las grandes empresas todavía tienen el poder suficiente para subsistir en esta economía de trabas. Pero no pasa lo mismo con las pymes nacionales, algunas ya en serias situaciones de emergencia. Esto ya lo advirtió la UIA la semana pasada. Su presidente, José Ignacio de Mendiguren, sostuvo que la falta fluida de insumos impacta de forma directa en el nivel de actividad. «Se están tomando medidas que van a terminar siendo contradictorias para los objetivos del Gobierno, ya que por querer mantener el nivel de dólares a rajatabla, a la larga esto va a terminar perjudicando el mercado interno», opinó Ponce.
La incertidumbre de las empresas parece ir en aumento. «Muchas han perdido meses de trabajo y otras están al borde de la quiebra», concluyó. Hoy, todos los sectores industriales siguen inquietos a la espera de que el Gobierno cumpla con sus compromisos. |