Por JULIETA CAMANDONE - Con la inauguración de su fábrica de pastas en Chivilcoy, Buenos Aires, donde planea producir unas 7.000 toneladas en 2012, el Grupo Los Grobo avanza un eslabón más en la cadena de producción de alimentos, y llegará al público con marca propia: Pastasole. La fábrica, que proyecta una capacidad de producción de más de 27.500 toneladas para 2015, fue inaugurada ayer, con la presencia de Gustavo Grobocopatel, titular del grupo, conocido como el rey de la soja en la Argentina. La fabricación de pasta larga y corta, para la cual el grupo invirtió unos $ 20 millones, será destinada a la comercialización con marca propia y también será proveedora de otras marcas de pasta seca, indicaron desde la empresa. La producción tendrá como objetivos tanto el mercado local como la exportación, con el foco puesto en Brasil. Nuestra compañía se encuentra desarrollando desde hace más de una década negocios de integración en la cadena de trigo entre uno de los tradicionales exportadores como Argentina y uno de los dos más importantes importadores: Brasil, dijo Grobocopatel durante la inauguración de la planta, a la que llamó Juan C. Goyeneche en honor a quien fuera director de la compañía, fallecido en agosto pasado. La Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que iba a participar del evento por videoconferencia, no pudo hacerlo por complicaciones de agenda que ocasionó la tormenta de ayer. El camino hacia la fábrica de pastas se inició en 2001,cuando Los Grobo compró Molino Bahía Blanca. Cuatro años más tarde, con la mira puesta en el mercado exportador, adquirió el Molino Canepa, y en marzo de 2010, incorporó el Molino Rosario del Tala, cuya ubicación estratégica permite llegar al mercado brasileño a través del ferrocarril, indicó la empresa. Con estas adquisiciones, Los Grobo suma una capacidad de molienda en la Argentina de 740 toneladas de trigo diarias, de las cuales 420 corresponden a Molino Canepa. Cerca de este centro, ubicó la planta de pastas. En Brasil, donde es un importante comercializador de insumos a través de Ceagro, Los Grobo opera desde 2009 el molino Angasil, ubicado en el Estado de San Pablo. Durante 2012, la producción de harina en ese país se trasladará a otro molino de mayor capacidad, localizado en Jundiaí, San Pablo, que aumentará la capacidad total de molienda de trigo a más 355 toneladas diarias en Brasil. Hoy la harina producida tanto en la Argentina como en Brasil se exporta y se distribuye a varios países de Sudamérica. Con la apertura de esta fábrica, la compañía refuerza su perfil agroindustrial invirtiendo y creciendo en la Argentina, señaló Horacio Busanello, CEO de Grupo Los Grobo. La estrategia de agregar valor al trigo le sirve a Los Grobo, además, para sortear las barreras comerciales para el cereal en la Argentina, cuyas exportaciones requieren de permisos especiales. El grupo, oriundo de Carlos Casares, Buenos Aires, cultiva más de 260.000 hectáreas en Sudamérica, entre Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay. Si bien la inauguración de ayer supone una apuesta al país, Los Grobo crece en Brasil a un ritmo que lo llevará a facturar más en ese destino que en la Argentina. Las ventas de Los Grobo en Brasil superarán los u$s 1.000 millones en 2011/12 (julio/junio). Así, la facturación en Brasil correspondería a cerca del 40% del total de la empresa, frente a un 35% que representa la Argentina. En el país hay 94 molinos harineros que producen 6,5 millones de toneladas y 95 fábricas de pastas, que elaboran 400.000 toneladas anuales. |