El nivel óptimo de reservas deberá garantizar el normal funcionamiento del mercado cambiario tomando en consideración la evolución de las cuentas externas. Para eso vamos a construir una fórmula teniendo en cuenta una serie de reglas existentes vinculadas con las importaciones, el porcentaje de vencimientos de deuda a corto plazo, la evolución de los depósitos a plazo y la formación de activos externos. El comentario corresponde a la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, que en entrevistas concedidas ayer con diversos medios confirmó el anticipo de El Cronista del viernes. Como adelantó este diario, el nuevo piso de las reservas que tendrá el Central surgirá de una fórmula que incluirá entre tres y seis meses de las importaciones, la deuda de corto plazo del sector público (a un año), un porcentaje de los agregados monetarios (presumiblemente el M2, que incluye los pesos en circulación, más los depósitos en caja de ahorro, cuenta corriente y plazo fijo). Curiosamente, un trabajo de 2006 realizado por el presidente del BCRA de por aquel entonces, Martín Redrado, y otros funcionarios, propone precisamente ese mecanismo como óptimo para el nivel de reservas. En las entrevistas concedidas ayer a los diarios Página 12 y Tiempo Argentino, Marcó del Pont, afirmó que es totalmente falso decir que la emisión genera inflación al refutar críticas sobre la nueva ley de reforma de la Carta Orgánica de la entidad monetaria y estimó que el cálculo sobre el nivel óptimo de reservas monetarias estará listo en las próximas semanas. Descartamos que financiar al sector público sea inflacionario porque según esa afirmación los aumentos de precio son por exceso de demanda, algo que no vemos en Argentina. En nuestro país los medios de pago se adecuan al crecimiento de la demanda y las tensiones de los precios están por el lado de la oferta y el sector externo, planteó Marcó del Pont. Claro que la funcionaria no hizo alusión a las mediciones de inflación alternativas al Indec y que registran un alza de precios sostenida por arriba del 20% desde hace tres años en la Argentina. Más aún: aseguró que solamente en Argentina se mantiene esa idea de que la expansión de la cantidad de dinero genera inflación. |