Por Javier Blanco - La plaza doméstica demostró nuevamente ayer estar dominada por los movimientos que cada vez más empresas e inversores deciden realizar para dolarizar sus excedentes de caja o sus ahorros. Sólo así puede entenderse que la Bolsa porteña se divorcie cada vez más de sus habituales referencias (el Merval cedió 0,7%, pese a subas mayores al 1% en Wall Street y Brasil), la demanda de papeles dolarizables (bonos o acciones que permitan escapar al riesgo argentino) no ceda y la brecha entre el dólar oficial y los "paralelos" no deje de ampliarse, pese a que la estabilidad del tipo de cambio parece asegurada por el raid que mantiene la soja (ayer cerró a US$ 507 la tonelada, máximo en casi siete meses) y la decisión que al respecto muestra el Gobierno. No parece importar. La combinación de elevada liquidez en pesos y cepo cambiario hace que no deje de crecer la presión sobre el dólar informal (llegó a $ 4,90) y el "contado con liqui" (promedió $ 5,18), mientras no dejan de subir los bonos en dólares (1,6% promedio los Boden 12 y 15, que ya se suscriben a $ 5,14) y sólo muestran recorrido los papeles dolarizables como los ligados al crudo ( 3,5% Tenaris y Petrobras). El resto de los papeles son destratados, sean bonos en pesos (-4,6% el Par) o acciones de empresas bajo presión (-6,8% Transener y Edenor; -4,6% Banco Macro). $ 5,18 Es el valor que alcanzó ayer el dólar arbitraje, 18% arriba del precio al que se negocia el billete en la hiperregulada plaza oficial.. |