El dólar para fugar capitales, conocido en la jerga financiera como contado con liquidación, saltó ayer a $ 5,28 y marcó un nuevo máximo histórico. Este movimiento hizo que el denominado blue, esto es el dólar que se consigue en las cuevas del microcentro porteño sin presentar ningún tipo de documentación, subiera a $ 4,95. El dólar que surge de las operaciones de salida de capitales mediante la compra de activos en la plaza local y su liquidación en el exterior ya es 20,7% más caro que el que se vende en el mercado mayorista. El dólar marginal subió ayer tres centavos a $ 4,95, 12,75% por encima del promedio al que se ofrece en bancos y casas de cambio de la city porteña, a $ 4,39. El dólar para la fuga de capitales sube 11,16% en lo que va del año y el paralelo gana 4,43%, mientras que el mayorista avanza apenas 1,6% y el minorista se desliza 1,5% en las pizarras de la city. Las restricciones a la compra de dólares en los mercados minorista y mayorista oficiales explican la suba de la divisa en los mercados paralelos, a la vez que permiten al Banco Central engrosar las reservas internacionales. Para el Gobierno, esta problemática aún no es tan compleja. Por un lado, no está interviniendo la ANSeS vendiendo bonos en dólares contra pesos para bajar la cotización del liqui. Tampoco está en carpeta que lancen medidas más restrictivas, como aumentar los plazos de permanencia de los bonos más allá de las 72 horas. Saben que ya se stockean títulos que se venden a lo ahorristas para evitar tener que mantener la posición ese lapso de tiempo. Además, según cálculos oficiales, el contado con liquidación mueve u$s 20 millones por día, a razón de u$s 500 millones por mes. Ese caudal, sustancialmente inferior a lo que sucede en el mercado formal, hace que el Gobierno no se desvele por esta cotización. En el caso del blue, más allá de tener correlación con el mercado del liqui, también sube por las nuevas presiones a los cambistas acusados de alertar el negocio de los coleros. Todo este tipo de presiones solo trae más nerviosismo al ahorrista en su carrera de hacerse de billetes verdes, al precio que sea, e intentando esquivar los controles oficiales de la AFIP y el Banco Central. |