Por Emiliano Galli - La Aduana aclaró ayer que la ampliación de los controles a las importaciones que comenzarán a sentirse fuerte hoy en los puertos "no afectará ni a todos los contenedores que ingresen en el país ni a todas las mercaderías", sino a aquellas que sean seleccionadas "luego de los análisis previos y en virtud de las matrices de riesgo" que el organismo tiene en sus bases de datos. Es decir, los productos importados que pudieran afectar la producción nacional "sensible" (juguetes, textiles, calzado, electrodomésticos, entre otros) o que sean protagonistas de un fuerte déficit comercial (más compras externas que exportaciones), o las operaciones "sospechosas" en general serán sometidos ahora también a la extracción de muestras, fotos y análisis posteriores previo al despacho a plaza de la mercadería. En cambio, no se dieron detalles de cuánto tiempo demorarán los análisis de muestras, plazo durante el cual el despacho quedará "suspendido". Las autoridades de la Aduana brindaron detalles de la resolución 3304 -publicada ayer en el Boletín Oficial y cuya instrumentación comienza hoy- durante una convocatoria extraordinaria del Consejo Consultivo Aduanero, una reunión formal y mensual entre el sector privado y funcionarios aduaneros. Allí, la directora de Aduanas, Siomara Ayerán, junto con sus tres subdirectores: Silvio Minisini (Control Aduanero), Daniel Santanna (Operaciones Aduaneras Metropolitanas) y Pedro Roveda (técnico legal), precisó que "el sistema de control aduanero debe readecuarse" para evitar "los saltos de posiciones arancelarias" en los que incurren los operadores al declarar una posición por otra para evitar trámites como las licencias no automáticas o incurrir en evasión fiscal. El auditorio fue colmado por representantes del comercio exterior. Entre ellos se destacaron Jorge Di Fiori (Cámara Argentina de Comercio), Diego Pérez Santisteban (Cámara de Importadores), Gustavo López (Centro Despachantes de Aduana), Jorge Pereira (Asociación Argentina de Agentes de Carga Internacional), Miguel Pascucci (Cámara Argentina de Depósitos Fiscales Privados) y Juan Patricio Cotter (Instituto Argentino de Estudios Aduaneros). Ayerán destacó que será clave "la intervención en el momento de la verificación, donde la toma de decisión no dependerá sólo de una persona sino de un equipo formado por el verificador, el validador y el inspector". Asimismo, puso énfasis en que las fotos "serán tomadas por el propio personal de verificación; los importadores no deben agregar nada al despacho". En tanto, respecto de las muestras de aquellas mercaderías que serán cursadas al laboratorio aduanero, Ayerán indicó que se analiza la posibilidad de "habilitar" otras instituciones para agilizar el trabajo del Instituto Técnico de Examen de Mercaderías (ITEM). Por su parte, Minisini manifestó que la Aduana "trabaja con perfiles de riesgo y controles inteligentes" para seleccionar la mercadería que será sujeta a los mayores controles. "No se controlarán todos los contenedores. La Aduana controla mercaderías. Y en este caso, a aquellas que surjan como riesgosas tras el análisis de los perfiles de riesgo", apuntó. Una de las mayores preocupaciones de los presentes fue precisamente el tiempo que se tomará la Aduana para el control de muestras, dado que esa demora podría provocar costos adicionales. "Si hay demoras no es culpa nuestra", respondió tajante la directora de Aduanas."Quiero dejar bien en claro este punto: la Aduana trabaja en una infraestructura que no administra ni le es propia. No se le pueden imputar a la Aduana los mayores plazos de verificación de la mercadería. El servicio aduanero está supeditado a las condiciones que establecen las terminales", dijo, en relación con el espacio que disponen para la verificación "en piso" de las cargas y los turnos para verificar la mercadería que otorgan las mismas terminales. Por último, recordó que si bien la resolución habla de contenedores, "los controles más exhaustivos se realizarán también con las cargas que lleguen por vía aérea y en las aduanas del interior".. |