EL CONSUMO SIGUE MOTORIZADO POR LOS SECTORES DE MAYOR PODER ADQUISITIVO En junio, la actividad cayó 2,5% frente a mayo y creció a un menor ritmo interanual. Los empresarios del sector no esperan un cambio de tendencia en el corto plazo. Las ventas de los supermercados en junio descendieron 2,5% respecto a mayo, variación que significó la mayor caída desde julio de 2002. Con relación a junio del año pasado la actividad creció 6%, lo que representa también una desaceleración respecto de mayo, cuando la comparación interanual había registrado un incremento de 11,2%. Para completar el agrisado panorama que se avizora a corto plazo, un importante directivo supermercadista adelantó que el sector no espera un cambio de tendencia en la comercialización, ya que el nivel de ingresos de la población se mantiene inalterable.
Como viene sucediendo desde mediados de 2003, el consumo en términos generales es sostenido por las clases sociales de mayor ingreso y el turismo. Ello se confirma al analizar la evolución de las ventas en los shopping, que aumentaron 2,7% frente a mayo y 35,9% en comparación a junio de 2003.
Respecto a los supermercados, para encontrar una caída mayor a la del último mes hay que remontarse a julio de 2003, cuando en plena recesión post-devaluación, la actividad declinó 4,9%.
"La caída de junio enciende una señal de alerta; sería para definirlo como preocupante si en julio se repite el dato negativo", analizó el economista Camilo Tiscornia, del estudio Orlando Ferreres & Asociados, quien agregó que al igual que los restantes indicadores económicos, durante el segundo semestre la evolución interanual sufrirá una desaceleración, debido en gran parte a que la comparación es frente a un período de 2003 muy bueno.
Otro índice que confirma y adelanta la evolución negativa en las grandes cadenas se relaciona con la "Tendencia Ciclo" (limpia de factores estacionales la serie original con la que se realiza la serie). En junio, este índice cayó 0,1%, quebrando la racha positiva que acumulaba desde marzo del año pasado.
Menos confianza, más precio
Según los supermercadistas, la caída en la comercialización durante junio fue pareja en casi todos los rubros, y para el sector, tiene una relación directa con la pérdida de confianza del consumidor y ciertos aumentos de precios en alimentos y bebidas.
Según la medición del Indec, el valor de las mercaderías en los supermercados se encarecieron 2,8% respecto a junio del año pasado, interrumpiendo una tendencia con cuatro meses de precios en caída.
En lo referido a la confianza, diversas mediciones privadas destacan que este indicador repite caídas en el último cuatrimestre. "Cuando las expectativas bajan, un mínimo ajuste de precios congela al consumo, demostrando que la sensibilidad del consumidor frente a la inflación sigue en niveles muy elevados", indicó un analista que sigue de cerca la evolución de expectativas. |