La divisa nipona podría extender su avance en el corto plazo por preocupaciones sobre el crecimiento económico estadounidense que pesan sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El yen también subía a un máximo de un mes contra el euro, con la moneda comunitaria vulnerable a un resurgimiento de las preocupaciones sobre la deuda soberana. Analistas dijeron que un alza en los rendimientos de la deuda de España e Italia podría debilitar aún más al euro.
El dólar caía un 0,4 por ciento a 81,17 yenes, recortando sus pérdidas previas, cuando descendió hasta 81,05 yenes, su menor nivel desde principios de marzo.
"Incluso viendo más allá de la política japonesa y del Banco de Japón, el ambiente global sugiere que la paridad dólar/yen se mantendrá bajo presión", dijo Ian Stannard, jefe de estrategia cambiaria europea en Morgan Stanley.
"La tendencia general va a estar dominada por el mercado global de bonos y estaremos a la espera de un retroceso en el área de los 80 yenes", agregó.
La divisa estadounidense ha estado bajo presión frente al yen desde que el viernes se dieron a conocer datos de empleo más débiles de lo esperado en Estados Unidos, que aumentaron la especulación de que la Reserva Federal podría evaluar una nueva ronda de estímulo monetario para impulsar el crecimiento.
Tales especulaciones pesaron sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro, que treparon el mes pasado por expectativas de mejora en el crecimiento estadounidense y tras un sorpresivo alivio de la política monetaria en Japón en febrero.
El Banco de Japón mantuvo sin cambios su política monetaria en la reunión que concluyó el martes, a la espera de una nueva evaluación de la economía a fines de este mes.
Pese a ello, algunos analistas dicen que las ganancias del yen de esta semana podrían ser limitadas por la especulación sobre nuevos estímulos del banco central nipón cuando emita sus nuevas previsiones económicas el 27 de abril. El crecimiento japonés se mantiene frágil y la inflación está cerca de cero.
Mientras el yen subía de manera generalizada tras la decisión del banco central, el euro retrocedía desde un máximo de sesión de 107,478 yenes para alcanzar un mínimo intradiario de 105,97 yenes.
Stannard de Morgan Stanley dijo que el euro podría caer aún más contra el yen dadas las crecientes preocupaciones por la deuda en la zona euro y que lo veía en torno a los 102 yenes.
El euro caía un 0,2 por ciento frente al dólar a 1,3076 dólares, cerca del piso de un mes de 1,3033 dólares del lunes.
Los diferenciales de rendimiento de la deuda española e italiana respecto a los bonos referenciales alemanes Bund se ampliaban el martes, extendiendo la tendencia de la semana pasada, cuando las cifras de empleo estadounidense se sumaron a los temores sobre el panorama económico global.
Datos de comercio exterior de Alemania mejores a lo esperado no dieron mucho apoyo al euro, dado que los inversionistas seguían focalizados en el pobre desempeño de los países de la periferia.
"El mercado está mirando a Europa y diciendo que hay recesión en algunas economías. Alemania lo está haciendo bastante bien pero está siendo afectado por los otros", dijo Gavin Friend, analista de divisas en National Australia Bank.
El dólar australiano, considerado como moneda de riesgo , caía un 0,2 por ciento a 1,0276 dólares.