Las políticas argentinas en diversas áreas, desde las restricciones monetarias a la cancelación de las concesiones petroleras, están haciendo subir el costo del endeudamiento para el país al nivel más alto en casi tres años respecto del vecino Uruguay. El rendimiento de los bonos argentinos en dólares con vencimiento en 2033 dio un salto de 143 puntos básicos en los últimos treinta días y llegó a 12,3%, en tanto el de la deuda uruguaya de similar vencimiento cayó uno a 4,81%, según los datos que reunió Bloomberg. El diferencial entre ambos tocó los 754 puntos básicos, o 7,54 puntos porcentuales, el 4 de abril, el nivel más alto desde julio de 2009. Uruguay recuperó el grado de inversión cuando Standard Poors elevó su calificación a BBB-el 3 de abril, haciendo referencia a la menor dependencia uruguaya de Argentina. La política económica de la Argentina, donde el producto interno bruto es nueve veces mayor que el de Uruguay, se está volviendo errática, dijo Sebastián Briozzo, analista de S&P. Después de la crisis, toda la estrategia de Uruguay cambió materialmente, señaló Briozzo. Se dieron cuenta de que tenían que tener mayor libertad de Argentina y hoy los lazos financieros son mucho más débiles. El principal problema de la Argentina es la falta de previsibilidad, agregó. La calificación argentina B de S&P está cinco niveles por debajo de la de Uruguay, cuya nota está alineada con la de Colombia y un nivel por debajo de la de Brasil. Los crecientes rendimientos argentinos pueden ofrecer una oportunidad de comprar para los inversores, dijo Jim Craige, de Stone Harbor Investment Partners en Nueva York. La relación deuda-PBI no es alta y no creo que exista una probabilidad elevada de incumplimiento de pago, dijo. |