Por MARIANO GORODISCH - Cada vez hay más cotizaciones en el mercado argentino, entre ellas el dólar YPF, que en plena estampida de inversores llegó a cotizar a casi $ 6.
El menú es extenso. Si bien la divisa oficial tiene un valor de $ 4,41, varias casas de cambio ayer mostraban en sus pizarras un valor de $ 4,44, mientras que había bancos que lo tenían en $ 4,47, sólo para clientes.
Las subespecies del dólar aeropuerto y el dólar calle Florida completan el mapa, donde también coexisten el dólar paralelo, hoy a $ 4,96, y el contado con liqui o dólar para fugar divisas, que trepa hasta $ 5,46.
Pero el inversor que quería aprovechar esta operatoria para deshacerse de la acción de YPF y luego venderla en Nueva York, llegó a pagar estos días un valor implícito de $ 5,95, debido al elevado factor de riesgo que conlleva el papel.
Pero como la operación no se hace en el acto, sino que hay que esperar 72 horas hasta poder venderla en Wall Street, es probable que los spreads entre la compra y la venta se amplíen aún más, y que el dólar YPF se vaya más allá de los $ 6. Por el contrario, quienes hicieron un gran negocio fue quienes vendieron los ADRs de YPF en los Estados Unidos y luego liquidaron esos papeles en la Bolsa de Comercio local, a un valor implícito de casi $ 6.
Luego, con esos pesos en el bolsillo tenían dos alternativas: en caso de que estuvieran habilitados por la AFIP, comprar dólares en el circuito oficial a $ 4,41 y así ganarse casi un 30% por este pase de manos.
De lo contrario, no le quedará otra alternativa que recurrir al dólar blue de $ 4,96 y reducir su margen de ganancia: de todos modos, al inversor le queda un porcentaje para nada despreciable que orilla el 20%.
En estas últimas semanas, quienes vendieron inmuebles o autos trataron de que les paguen con una transferencia de dinero hacia el exterior.
Lo primero que preguntaban al potencial comprador era si tenía cuenta en el extranjero y si le podía depositar el dinero allí.
Caso contrario, les daban la opción de recurrir a alguna financiera que trabajara con el dólar cable y que, por una comisión del 3 o 4%, podía mandar las divisas a alguna cuenta del exterior.
En ese caso, le hacían un descuento en el precio de venta, para así aprovechar el contado con liqui inverso con la acción de YPF, y poder ganarse hasta un 30% más. En todos los casos, la cuestión es salir rápido del papel.
Es que los que se encuentran actualmente más cautivos son los accionistas minoritarios, que están a la espera del valor que se le va a atribuir al papel. Los accionistas mayoritarios, al menos, pueden llegar a participar de una eventual negociación, revela un operador bursátil que exige el anonimato.
Es que no hay muchos antecedentes a nivel mundial de una expropiación de este tipo pero que, por lo general, primero se le pone un valor a los activos, y recién después pasan a formar parte del gobierno. En especial cuando la acción cotiza en Bolsa, de modo de anunciarles a los tenedores de las acciones que uno está comprando a un valor determinado.