Sin embargo, analistas dijeron que la precaria posición fiscal de España seguirá siendo una preocupación y la prueba más importante vendrá con una subasta de deuda española a 10 años el jueves, que podría volver a poner el euro bajo presión.
Los rendimientos de los bonos gubernamentales españoles a 10 años cayeron nuevamente bajo el 6 por ciento, tras trepar el lunes por los temores sobre su déficit y una débil economía que podría obligarlo a buscar ayuda internacional. Analistas dijeron que estas preocupaciones limitarían el avance del euro.
"No deberíamos interpretar mucho de la subasta de notas de España o del dato ZEW, el sondeo Ifo alemán (del viernes) y la subasta española a 10 años serán más importantes", dijo Gavin Friend, estratega cambiario de nabCapital.
"La meta del euro es 1,32/1,3225 dólares pero no lo veo muy por encima de ese nivel", agregó.
Friend sostuvo también que el euro enfrentará más pruebas con la reunión del G-20 y el FMI a fines de esta semana, y la primera ronda de la elección presidencial francesa el 22 de abril.
El euro operaba sin cambios en el día en 1,3135 dólares, luego de haber sobrepasado el techo del lunes y tocar los 1,3173 dólares, con operadores diciendo que las órdenes de compra para detener pérdidas fueron desatadas por sobre los 1,3150-60 dólares. Operadores dijeron que un banco estadounidense e inversionistas suizos compraron euros.
La divisa común tocó un mínimo de 1,2995 dólares el lunes, antes de un repunte, mientras los inversionistas que previamente iniciaron apuestas bajistas revertían sus posiciones.
Analistas dijeron que el repunte por sobre los 1,30 dólares sugería que ese nivel era un apoyo importante que podría ser difícil de romper. Una vez en ese piso, operadores podrían enfocarse en un movimiento al mínimo de enero de 1,2624 dólares.
Inversionistas se vieron aliviados luego de que España pudiera vender 3.200 millones de euros en notas a 12 y 18 meses, pese a rendimientos mucho más altos en comparación con un mes atrás.
El euro subía un 0,3 por ciento hasta los 106,0 yenes , recuperándose de un piso de 104,63 yenes del lunes, un nivel no visto desde mediados de febrero.
El dólar, en tanto, subía un 0,3 por ciento contra el yen, considerado una moneda de refugio, a 80,64 yenes, por sobre un mínimo de siete semanas de 80,29 yenes registrado el lunes.