La expropiación a Repsol sigue erosionando la confianza. La deuda argentina está ahora presionada por el creciente malhumor con el país y la incertidumbre en torno a cómo esta saga impactará en la economía. Nadie sabe el final de este frente abierto. Por eso, y a pesar de los precios tentadores que muestran los bonos, los inversores tratan de moverse con cautela. Ayer fue otro día con sobresaltos en la renta fija argentina. Volvió a incrementarse el seguro contra un default del país, conocido como CDS, hasta 985 puntos básicos ( 3,44%). En el caso argentino, se paga hasta 3 veces más que el promedio de los países latinoamericanos. Además, ahora el costo de asegurar títulos locales amplió su brecha con el eterno rival, Venezuela. El CDS del también expropiador Hugo Chávez cotiza en 818 puntos básicos. En criollo: al inversor le cuesta u$s 167.000 más cubrirse de un default argentino que uno venezolano (sobre u$s 10 millones en títulos a resguardar).
En el Mercado Abierto Electrónico (MAE), los títulos públicos mostraron resultados mixtos: subieron el Boden 12 y el Boden 15 (3,60% y 0,70% respectivamente), y el Par en pesos ( 1,45%). En la lista de contusos sobresalieron el cupón PBI en dólares (-1,70%), el Bogar 18 (-0,81%) y el Boden 14 (-0,44%).
El riesgo país, medido por el EMBIG del JPMorgan, trepó 1,31% hasta los 989 puntos básicos. En lo que va del mes, el riesgo local aumenta 12,4% y en dos días (por el efecto YPF) acumula una suba de 4,55%.
El indicador está cerca de los 1.000 puntos, niveles de octubre del año pasado. Ayer en Wall Street circulaba el rumor de que Argentina emitiría deuda para pagarle a Repsol. Algo que parece más un deseo de los operadores que una idea K.
Lo que está claro es que este evento negativo socava aún más la confianza de los inversores y exagera los desequilibrios macroeconómicos que ya son frágiles. Si asumimos que las reservas de divisas financiarán esta operación, entonces la pérdida de reservas podría socavar aún más la confianza del inversor. Este círculo vicioso sugiere todavía riesgos para el crecimiento, señaló Siobhan Morden, managing director de Jefferies & Co. en Nueva York.
En la misma línea, Felipe Hernández, de RBS Emerging Markets, añadió que la decisión se suma a la creciente evidencia de la intervención gubernamental en la economía y es probable que aumente aún más las preocupaciones sobre el marco regulador para la inversión privada y extranjera en la Argentina.
Bastante tiempo atrás la Argentina fue uno de los destinos más deseables de inversión en Latinoamércia. Con las medidas adoptadas contra YPF, Argentina se aleja aún más de dicho examen. Esto no significa automáticamente que el país quede fuera de los mercados globales de crédtio. Sin embargo, se pedirá una prima adicional en la deuda soberana argentina para compensar estos factores de riesgo, indicaron desde IDEAglobal en Nueva York. Recomiendan Venezuela por sobre la deuda argentina.