Por Elisabetta Piqué - ROMA.- "Argentina, Monti dice basta." Así de agresivo fue ayer el título de tapa del diario económico Milano Finanza, que subiéndose a la ola general de desaprobación que ha generado en Europa la expropiación de YPF, reveló que el primer ministro italiano, Mario Monti, le escribió una carta a la presidenta Kirchner para expresarle su preocupación por el grupo eléctrico italiano Enel, presente en el país, y por la política económica del Gobierno. "Estamos fuertemente preocupados por las medidas tomadas por el gobierno argentino tendientes a restringir las importaciones a través de la imposición de barreras tarifarias y no tarifarias", escribió Monti. "Consideramos que tal política complica y desalienta las relaciones económicas bilaterales terminando por ser perjudicial para todos", agregó. Milano Finanza, que utilizó tonos muy ásperos -se refierió a la Presidenta como "la novel Evita, enemiga de las multinacionales extranjeras"-, escribió que la carta fue escrita "hace algunos días", intentando enmarcarla en la tormenta YPF. Pero fuentes del gobierno tecnócrata de Monti consultadas por LA NACION aseguraron que la misiva fue enviada el 2 de abril pasado, es decir, mucho antes del anuncio de expropiación de YPF. "El gobierno italiano comparte la preocupación por las últimas noticias, pero la carta es otra cosa, es un llamado de atención por lo que pasa con las filiales argentinas de Enel", aclararon a LA NACION. De hecho, en la misiva publicada por Milano Finanza, Monti no toca para nada la cuestión YPF, sino que se hace eco de las quejas de Enel y de sus filiales argentinas Edesur y Endesa Costanera, víctimas de la política de congelamiento de las tarifas eléctricas. "Querida Presidenta, a la luz de la tan positiva marcha de nuestras relaciones bilaterales, y con el objetivo de verlas ulteriormente reforzadas, quisiera poner bajo su atención el llamado que le hizo al gobierno argentino el grupo eléctrico italiano Enel, para que se realicen las condiciones para poder seguir operando en el país con las propias sociedades de distribución y generación eléctrica. Como sabrá, Edesur y Endesa Costanera sufren problemas de liquidez que podrían llevarlas en breve a la insolvencia", escribió Monti, ex comisario europeo, de 68 años. "El grupo, presente en la Argentina desde 1992, es uno de los motores de la economía del país: sólo entre 2007-2011 las compras de bienes y servicios fueron de unos 600 millones de dólares, se generaron unos 9000 puestos de trabajo directos e indirectos y fueron invertidos más de 900 millones de dólares para la mejora del servicio, mientras que fueron distribuidos 67 millones de dividendos", recordó el jefe de gobierno italiano. El grupo Enel quiere seguir operando e invirtiendo en la Argentina y acompañando el proceso de crecimiento, añadió el premier -cuyo padre nació en Luján-, pero para hacerlo "son necesarias medidas inmediatas que le permitan superar tan delicado momento y, en el mediano plazo, acciones estructurales para restablecer un funcionamiento sostenible del mercado eléctrico". El canciller Héctor Timerman ayer estuvo en esta capital, pero sólo se limitó a disertar sobre la cuestión Malvinas por el Parlamento italiano.. |