Si el acuerdo se lleva a la práctica, los países en desarrollo verán reflejado el primer triunfo en la OMC. Además, se estableció reducir los aranceles a la producción Luego de 14 horas de reunión continuada los representantes de los principales bloques y asociaciones comerciales, entre quienes se encontró la Argentina, lograron destrabar, el fin de semana en Ginebra (Suiza), las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que estaban paralizadas desde septiembre pasado.
El documento marco, que firmaron los representantes de 147 países, entre quienes se encontraron el negociador, Pascal Lamy, y el estadounidense, Robert Zoellick, establece entre los puntos más destacables tres pedidos históricos realizados por la Argentina y Brasil: el compromiso de los países desarrollados de eliminar los subsidios a las exportaciones, para el caso de los productos primarios y agroprocesados, una reducción efectiva de los subsidios a la producción de agroalimentos, y por último una rebaja de los aranceles a la importación.
Como contrapartida, se acordó reducir los aranceles de bienes industriales. En este caso, la Argentina, cuando se firme el documento final –aún no hay fecha establecida– bajará aproximadamente el arancel acordado en la Ronda Uruguay de 35% a 25%, porque cualquier fórmula que se negocie se aplicará sobre aranceles consolidados, un ítems que al país le da margen de maniobra porque se establecerá un tributo que, si bien cae del nivel actual, seguirá estando por encima del 14% promedio que hoy tiene el Mercosur.
"El texto que firmamos refleja el compromiso para una efectiva eliminación en una fecha a determinar –calculada en cerca de dos años– de los subsidios a la exportaciones, entre los que se incluyen los créditos, las garantías y los seguros que se otorgan para las ventas al exterior", dijo a El Cronista desde Ginebra, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado. "El acuerdo también establece la reducción en el primer año de un 20% de los subsidios a la producción de productos primarios y agroalimentos que brindan principalmente Estados Unidos y la Unión Europea (UE)", explicó Redrado.
La reducción del 20% –equivale a toda la reducción acordada en la Ronda Uruguay–, implica una limitación del subsidio distorsivo en la UE de aproximadamente u$s 20.000 millones, mientras que en los casos de Estados Unidos y Japón la reducción alcanza a los u$s 9.000 millones.
"Este es el inicio del fin de los subsidios agrícolas", dijo el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim.
Las negociaciones de Ginebra se destrabaron a último momento, cuando muchos creían que el libre comercio mundial iba hacia otro rotundo fracaso, como el sucedido el año pasado en la ciudad mexicana de Cancún, cuando las negociaciones se empantanaron. Sin embargo, esta vez, si las promesas se transforman en realidad, el acuerdo de Ginebra podría transformares en un hito histórico para la Argentina y los países en desarrollo en general, porque por primera vez se plasma en el ámbito de la OMC el compromiso de eliminar la desaparición de los subsidios agrícolas.
Además de la Argentina, que estuvo en la cocina de la negociación, América latina estuvo representada por Brasil. Los otros principales asistentes en la OMC fueron: China e India (Grupo de los 20), Australia (Grupo Cairns), Suiza (G10), Estados Unidos y la Unión Europea.
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