Las elecciones que se celebraron ayer en Francia y Grecia pusieron en jaque el consenso alcanzado en la zona euro para el manejo de la crisis que afecta al bloque y generan dudas que los mercados comenzarán a digerir hoy. Durante la semana que pasó, la incertidumbre electoral se combinó con flojos datos económicos en los Estados Unidos, para dar como resultado una de las peores semanas bursátiles del año y dar pie a un comienzo de semana poco auspicioso. Wall Street perdió 2,4% en las últimas cinco ruedas, su pero rendimiento semanal desde diciembre, y las plazas europeas cerraron la última jornada con pérdidas de hasta el 2%. Los temores ante los cambios políticos en dos países de la zona euro pusieron coto al apetito por el riesgo. Las elecciones, casi dadas por descontadas desde la semana pasada, de dos candidatos opuestos a las medidas de austeridad que dicta Alemania fueron suficientes como para atemorizar a los operadores. En Francia, la amplia ventaja que llevaba en los sondeos Francois Hollande por sobre su rival y actual presidente Nicolás Sarkozy, hacía temer con el fin del acuerdo franco-alemán que lleva hasta hoy la voz cantante en la lucha contra la crisis de deuda en la zona euro. Hollande, que ganó en primera vuelta y triunfó ayer en ballotage, es partidario de una política focalizada más en el crecimiento que en los recortes presupuestarios. La semana pasada, sin embargo, adelantó que tratará de mantener las buenas relaciones con la canciller alemana, Ángela Merkel. Su primer viaje como presidente electo, dijo, será a Berlín y durante el mismo presentará ante Merkel su caso en favor de políticas de estímulo. Hollande ha dicho, también, que revisaría el pacto de disciplina fiscal que impulsó Merkel y apoyó su rival, Sarkozy. Creo que existe posibilidad de un nuevo compromiso europeo, el que ocurrirá a través de un nuevo entendimiento entre Alemania y Francia, afirmó un vocero del ahora electo presidente francés. Esta será la oportunidad para hablar con ella sobre sus planes para Europa, sus planes para el crecimiento, porque es necesario abordar rápidamente el centro del tema, las cosas no pueden esperar En Grecia, también sufrió en las urnas el actual primer ministro, Evangelos Venizelos, frente al conservador Antonis Samaras, un nacionalista crítico de los recortes. En el viejo continente, también dañó la confianza de los inversores una serie de sondeos que indicó que la economía de la zona euro empeoró en abril. La realidad económica de los EE.UU. tampoco ayudó a que los mercados evitaran las pérdidas. Ante datos de empleo peores a lo esperado, Wall Street cerró la semana en baja. El viernes el Departamento del Trabajo de los EE.UU. informó de que los empleadores frenaron el ritmo de las contrataciones por tercer mes seguido. Así, en medio de renovados temores de estancamiento de la economía, ese día el índice Dow Jones perdió 1,27%, mientras que el S&P 500 cedió 1,61%. También el petróleo estadounidense sufrío las bajas y perdió un 4% hasta perforar la barrera de los 100 dólares por barril por primera vez desde febrero. En Europa, el índice FTSE de Londres bajó 1,9% el viernes, el DAX alemán 2% y el CAC francés 1,9%. |