Por JUAN RUIZ SANTANDER - Cuando en el 2001 tuvo lugar el primer encuentro España-Latinoamérica en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), de Santander, las perspectivas económicas del subcontinente difícilmente podían ser peores. Argentina amenazaba con derrumbarse, existía una profunda incertidumbre por el resultado de las inminentes elecciones presidenciales en Brasil, y, en palabras de Luis Rivera Novo, consejero director general de Endesa Internacional, "los inversores no querían ni oír hablar de Latinoamérica".
Hoy, sin embargo, la situación parece haber cambiado. Las mismas personas que entonces acudieron al encuentro en el Palacio de la Magdalena se volvieron a reunir el jueves y el viernes de la semana pasada y sus conclusiones básicas fueron éstas: lo peor ya ha pasado, la región está en pleno proceso de recuperación y las expectativas son francamente buenas. El título de la reunión es descriptivo del momento actual: Lo mejor está por venir.
Los flujos financieros
Si entre el 2000 y el 2002 la entrada media de flujos financieros a la zona fue de -4 billones de dólares, en el 2003 entraron 20 billones; si el crecimiento del PIB fue de una media del 1,1% entre 1999 y el 2002, este año ha sido del 4%.
Estas cifras hacen que los inversores españoles sean muy optimistas. Según Rivera Novo, Latinoamérica se encuentra "en un momento de franca recuperación"; para José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica Latinoamericana, la región es "una muy buena oportunidad de crecimiento para las empresas"; y de acuerdo con Francisco Luzón, consejero director general de la División América del Santander, la zona "está en su mejor momento de los últimos siete años".
Persiste, en opinión de algunos de los participantes en el encuentro, una "brecha de percepción" que lleva a pensar que el subcontinente sigue siendo poco fiable para el capital. Luzón, por ejemplo, no acaba de entender "por qué el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y los propios economistas latinoamericanos consideran que los riesgos macroeconómicos son mayores en la región que en China", cuando la renta per cápita del país asiático --1.100 dólares-- es un 25% de la de Latinoamérica y cuando la mitad de su población vive con menos de dos dólares al día, algo que no sucede ni en el más pobre de los países latinoamericanos. En opinión de Luzón, "hay una terrible inercia intelectual que lleva a que se tomen como datos incuestionables lo que no son más que preconcepciones".
Pero no todo fueron buenas noticias. El gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, señaló que el sistema bancario continúa siendo "vulnerable", debido, entre otros factores, "al endeudamiento excesivo, a la dependencia desmesurada de la financiación externa y la desconfianza en el sistema tributario". No obstante, acabó con un mensaje esperanzador: "La única posibilidad es perseverar en la senda tomada".