La falta de ajuste por inflación también provoca que, desde 2007, cada vez más gente pague más dinero por el impuesto a los bienes personales. Ese fue el último año en el que se modificó el piso para pagar este tributo, de 100.000 a 305.000 pesos. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal indicó que esta desactualización "provoca una distorsión significativa en los fundamentos que llevaron a la creación del impuesto", en 1991. Esto se debe a que, a partir de entonces, "deben tributar montos mayores quienes ya estaban encuadrados dentro del tributo, y quedan alcanzados por éste muchas familias que no han visto incrementada su riqueza en términos reales", indicó el estudio del instituto de Nadín Argañaraz. Desde 2007, el índice de precios mayoristas del Indec aumentó 54,9 por ciento. El primer tramo del impuesto, que tiene una tasa del 0,5%, incluye a quienes tienen bienes por valores de $ 305.000 a 750.000; luego sigue el 0,75%, para aquellos con un patrimonio entre $ 750.000 y 2 millones; el tercer escalón es del 0,75% entre los 2 y los 5 millones, y por encima de ese monto se paga una alícuota del 1,25 por ciento. La semana pasada, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) informó que las declaraciones de ganancias y bienes personales del ejercicio 2011 llegaron a un récord. En el caso de bienes personales, sumaron 415.749 (9,4% más que hace un año), por $ 1685 millones. Se trata de un falso aumento de la riqueza patrimonial, por el mencionado congelamiento del mínimo imponible.. |