Por Javier Blanco - El temor de los empresarios a una mayor desaceleración en la actividad económica hizo que la demanda total de crédito corporativo retrocediera en abril, pese a la mejora que mostraron las condiciones de la oferta crediticia, gracias a la abundante liquidez con que se maneja la plaza financiera desde que el pase de ahorros a dólares quedó trabado. Los últimos datos oficiales muestran que la cartera comercial de los bancos, representativa de los préstamos a empresas, dejó de expandirse el mes pasado, mostrando su peor desempeño en más de dos años. Además, el monto del financiamiento al que accedieron las empresas a través del mercado de capitales, aunque se recuperó respecto de marzo, se hundió 71% respecto del mismo mes del año anterior para cerrar un cuatrimestre en el que el flujo de fondos que llegó a las empresas por esta vía resultó 48% inferior al obtenido en igual lapso de 2011, según el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC). En los bancos hablan de una marcada retracción de la demanda, que atribuyen al clima de incertidumbre que se adueñó de la economía, ahora que quedaron a la vista algunas de las dificultades que se intentó ocultar. "Cuando les hacés notar la baja de tasas de los últimos meses, igual recelan porque dicen que la demanda «ya no tira»", comentó el gerente de crédito de una entidad líder. La consultora Econviews observó que el stock de crédito a las empresas mostró en abril una "leve caída del 0,01%", lo que hizo que el ritmo de crecimiento anual se redujera de septiembre a esta parte del 55 al 40% pese a que, por ejemplo, la tasa que los bancos cobran por los adelantos en cuenta corriente, que rondaba el 22% en diciembre, se estabilizó en las últimas semanas en torno al 12,5% anual. Incluso ocurrió pese a que la tasa Badlar (la que los bancos pagan por depósitos mayoristas y toman de referencia a la hora de fijar precio a su oferta crediticia a tasa variable) está al menor nivel desde comienzos de julio de 2011 (cayó del 18,9 al 11,7% en lo que va del año), es decir, antes del reacomodamiento alcista que provocaron las elecciones y el pase a dólares en el costo del dinero. "El dato es que las empresas demandan menos préstamos", señaló la consultora en un informe, al advertir sobre las persistentes señales de enfriamiento en la economía. La contracción de la demanda se notó también en el mercado de capitales, donde, a excepción de la colocación de fideicomisos para financiar créditos al consumo vía bancos o cadenas comerciales, el desembolso del resto de las colocaciones frena. "El financiamiento empresarial en los cuatro primeros meses de 2012 totalizó 1568 millones de dólares, cifra 48% inferior a los 3039 millones colocados en el mismo período de 2011", reseñó ayer el IAMC. El dato positivo fue que, en la misma comparación interanual, el monto que captaron las pequeñas y medianas empresas (pymes) creció 19%, aunque básicamente por la creciente negociación de cheques de pago diferido ( 30%). Los números de abril no fueron mejores. En la comparación interanual el total del financiamiento colocado, aunque repuntó 59% respecto de marzo, se contrajo 71% vs. abril de 2011. Sin embargo, el IAMC apunta que parte de esa baja se explica porque en abril del año pasado "se colocaron tres fideicomisos vinculados con obras de infraestructura por un total de US$ 1245 millones". Aun así, la colocación de títulos de deuda de las empresas (ON), más representativos de la vocación por invertir, mostró una caída del 32% en la medición interanual. |