Los ajustes de salarios y la reaparición del crédito son parte del riesgo inflacionario de una economía en recuperación. Los servicios no aumentarán hasta 2005 La inflación alcanzará el 7,4% en 2004 y 7,5% el año que viene, según un informe de la Fundación Capital, que asegura que el pronostico responde a aumentos de precios de una evolución saludable que no deberían trabar la recuperación económica actual.
En el primer semestre se realizaron los ajustes de precios más relevantes. Enero y febrero registraron en promedio una baja tasa de inflación del orden de 0,3% mensual, pero durante los cuatro meses siguientes ésta pegó un salto y alcanzó un promedio mensual cercano al 0,7%, a partir del aumento de precios en ciertos rubros, como vivienda, transporte y comunicaciones, atención médica y gastos de salud y educación, y alimentos y bebidas, entre otros.
Para lo que resta del año, las estimaciones de la Fundación Capital, en línea con las del Banco Central y las del mercado, señalan que las tasas de crecimiento de los precios serán cercanas al 0,5 y 0,7% mensual, impulsadas por la recuperación de márgenes en ciertos sectores. Este es el caso de alimentos y bebidas y refinación de petróleo, que han registrado mayores incrementos en sus costos que en los precios de sus productos desde la salida de la convertibilidad, según un informe de la consultora Ecolatina.
Con todo, hacia el segundo semestre se espera un menor ritmo en el crecimiento de los precios mayoristas, ya que los mayores costos previstos por el aumento del costo laboral y la incidencia de los ajustes en las tarifas del gas y electricidad serían parcialmente compensados por la menor cotización de los productos primarios.
Los ajustes pendientes
A pesar de las recientes revisiones específicas, se espera que el resto de los contratos de servicios públicos termine el 2004 sin modificaciones. Toda vez que éstos en conjunto sólo crecieron 8,6% desde diciembre de 2001, mientras los servicios dentro del IPC han crecido 21% y el nivel general de precios minoristas 50,9%, se hace evidente que el ajuste de precios debe continuar y será postergado para el próximo año.
En 2005 también se derramará el aumento mayorista sobre los precios minoristas, la recuperación del crédito y un margen más estrecho de política monetaria, que tendrán su impacto sobre la inflación a fuerza de elevarla hasta el 7,5%, asegura el informe de la Fundación Capital.
Tanto los reajustes de salarios públicos y privados, como el mayor riesgo monetario derivado de la reaparición del crédito, podrían considerarse riesgos inflacionarios saludables, en la medida en que responden a una economía en recuperación.
De todos modos, la aceleración prevista de la inflación impone ciertos condicionantes a la evolución del crecimiento económico, al restarle competitividad a los productos locales en los mercados externos a partir de la caída del tipo de cambio real y desalentar los depósitos en el frente financiero, ya deprimidos por las bajas tasas de interés.
"Sin embargo, estos efectos pueden ser compensados a partir del amplio margen de política que facilitan tanto el superávit comercial como fiscal de la Argentina", sugiere el documento. De hecho, con una inflación que casi duplicará a la obtenida en 2003, "las cuentas públicas continúan mejorando y los indicadores sociales evidencian una mejora pronunciada, con descensos significativos en el nivel de desempleo, pobreza e indigencia", recuerda el informe.
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