El dólar inició la semana con sus primeros descensos frente al dólar en los últimos cinco días, ya que se vio afectado por los temores que ha desencadenado la posibilidad de próximos atentados contra intereses estadounidenses, coincidiendo con la cercanía de la convención del Partido Republicano. Sin embargo, el movimiento en el mercado de divisas fue escaso, ante las escasas referencias macroeconómicas de la sesión. El dato más significativo fue el índice ISM manufacturero en EE UU, que cumplió con los pronósticos de los expertos y experimentó una ligera subida hasta 62 puntos.
El Secretario del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, Tom Ridge, elevó el riesgo de atentados, especialmente en las zonas de Washington y Nueva York, donde se celebrará la convención del Partido Republicano en los últimos días de agosto y los primeros de septiembre. La noticia no sentó bien a la cotización del dólar, que había emprendido en los últimos días una notable recuperación desde que el euro se situó en sus máximos de los últimos meses, por encima de 1,24 dólares.
No obstante, la reacción de los inversores tampoco se prolongó excesivamente. Después de media sesión en las principales plazas europeas, el dólar comenzó a recuperar el terreno perdido cuando el euro ni siquiera había alcanzado la cota de 1,21 dólares. Los máximos intradía se quedaron en 1,2096 dólares.
Frente a la libra esterlina, el dólar recuperó terreno de forma moderada, pese a que los expertos prevén que el Banco de Inglaterra eleve esta semana los tipos de interés en lo que será la cuarta revisión del precio oficial del dinero en Reino Unido en lo que va de año y la quinta desde el pasado mes de noviembre. En cambio, no se espera que el Banco Central Europeo mueva ficha en su política monetaria.
Mientras, el yen también se benefició de la evolución negativa del billete verde y subió en torno al medio punto porcentual, con lo que logró situarse por debajo de 111 unidades por cada dólar.