Los montos implicados en la emisión de instrumentos financieros del mercado de capitales se multiplicó casi por cuatro en los últimos siete años, y pasó de US$ 2114 millones en 2004 a 8002 millones el año pasado. Los fideicomisos son los que se llevan la mayor participación en ese total, con emisiones por 5486 millones. Esos datos fueron presentados ayer, en el marco del lanzamiento de dos nuevos fondos de inversión, que contemplan la colocación de dinero en fideicomisos de consumo. Son fondos gerenciados por Megainver, una sociedad que tiene por accionistas a los economistas Eduardo Blasco, Nora Trotta y Miguel Kiguel. Según dijo Trotta en un diálogo con LA NACION, en la Argentina los fondos comunes de inversión manejan sólo el 2% del producto bruto interno (PBI), mientras que en Brasil ese índice es del 40% y en Chile, del 15 por ciento. "Para un inversor puede ser engorroso ver en qué instrumento invertir; en un fondo hay una canasta de productos y eso lo hace más eficiente", afirmó. La relación respecto del PBI de lo administrado por los fondos de inversión sigue siendo comparativamente baja, pese al crecimiento que hubo en los últimos años: desde 2004 el patrimonio administrado por la industria se multiplicó por seis, y sólo en el último año hubo un crecimiento del 27 por ciento. Los fondos presentados por Megainver se constituyen en pesos y tendrán un rendimiento estimado de alrededor del 11 o 12 % anual. Uno tendrá un 60% de su cartera invertido en fideicomisos financieros, mientras que en el otro la participación de ese instrumento será del 34 por ciento. Entre quienes se espera que inviertan en esos fondos están las compañías de seguros, que por una normativa de vigencia reciente debieron repatriar sus colocaciones hechas en el exterior y a las que ahora se les prohíbe llevar dinero fuera de las fronteras. Para que se decidan inversiones a través de instrumentos locales, según Trotta, "hay una cuestión de responsabilidad política y de la economía, pero también de los argentinos, de cada uno". Según su visión, "nos falta una pizca de nacionalismo en el buen sentido, sin pensar cómo me salvo yo individualmente", agregó.. |