Estas preocupaciones impulsaron al dólar y perjudicaron a las monedas vinculadas al crecimiento, como el dólar australiano, en tanto el euro se veía particularmente vulnerable a más pérdidas dadas las preocupaciones sobre el sector bancario español y la capacidad del Gobierno de controlar su enorme déficit fiscal.
La Comisión Europea pronosticó que España incumplirá su meta de déficit del 2012 por un gran margen. Su pronóstico económico de primavera divulgado el viernes auguró que el déficit de España llegará a un 6,4 por ciento del Producto Interno Bruto desde una estimación previa del 5,9 por ciento.
El euro cayó hasta 1,2905 dólares en la plataforma electrónica EBS, su menor nivel desde fines de enero, antes de recuperarse a 1,2940 dólares, con una variación casi nula en el día.
"Es una combinación de algunas posiciones bajistas que están siendo ajustadas y la especulación de que en Grecia se podría formar un gobierno lo que está impulsando al euro", dijo Ankita Dudani, estratega de monedas G-10 de RBS Global Banking.
"Es un pequeño movimiento y puede fácilmente ser revertido durante la jornada", agregó.
Más temprano, el euro y las monedas vinculadas al crecimiento estuvieron bajo una renovada presión, ya que los inversionistas se alejaron de los activos de riesgo luego de que JPMorgan Chase & Co dijo el jueves que sufrió una pérdida por intermediación de al menos 2.000 millones de dólares por una errada estrategia de cobertura.
La noticia socavó la confianza del inversor con temores a que otros bancos puedan reportar pérdidas en ese negocio.
Tanto el dólar como el yen, divisas consideradas refugio seguro que tienden a fortalecerse en momentos de tensión de mercados, subían. El euro permanecía plano en el día en 103,35 yenes, no muy lejos de un piso de tres meses de 102,76 yenes alcanzado esta semana.
Sumándose al tono negativo de los mercados financieros, la producción industrial china cayó fuertemente en abril por debajo de lo previsto, dado que la inversión se desaceleró a su menor nivel en casi una década.
Esto le pasó la cuenta a las monedas vinculadas al crecimiento como los dólares de Australia y Nueva Zelanda . El australiano caía un 0,3 por ciento a 1,0042 dólares , tras descender hasta 1,0018, su menor nivel en casi cinco meses.
El índice dólar subía un 0,15 por ciento a 80,223, tras alcanzar un máximo de dos meses de 80,336 más temprano.