Mientras Grecia anunciaba nuevas elecciones para el próximo mes y los inversionistas se preocupaban por los efectos de una retirada griega del euro para economías como España e Italia, los inversores se desprendían de la moneda común para refugiarse en divisas percibidas como más seguras como el dólar y el yen.
El dólar subía a su nivel más alto en cuatro meses contra una cesta de divisas de referencia, mientras que el euro tocó un piso de tres meses frente al yen.
El euro descendió hasta 1,2681 dólares en la plataforma electrónica EBS, lo que abría la senda para que la moneda comunitaria pruebe el piso de enero de 1,2624, por debajo del cual registraría su menor nivel desde agosto del 2010.
Sin embargo, se recuperó para cotizar en 1,2710 dólares, con operadores atentos por inversionistas que se embolsaban ganancias de sus posiciones en corto contra el euro, lo que podría empujarlo temporalmente al alza. La divisa común ha perdido más del 4 por ciento en lo que va del mes.
"Hay un grado de atracción magnética al mínimo de enero, pero podríamos ver un pequeño apretón más arriba antes de eso", dijo Jeremy Stretch, jefe de estrategia cambiaria de CIBC.
"El sesgo es todavía por un euro más bajo y una meta de 1,26 dólares para mediados de año se ve bastante adecuada", agregó.
El euro también cayó a 101,904 yenes antes de repuntar a 102,18 yenes.
Operadores comentaron de compras de euros por fondos de cobertura e inversionistas institucionales, pero dijeron que la tendencia más general de debilidad del euro se mantenía intacta.
"La incertidumbre sobre la situación política en Grecia continúa socavando el apetito por riesgo, lo que está afectando a una serie de divisas", comentó Paul Robson, estratega de RBS.
"Hay incertidumbre sobre la voluntad de los mayores contribuyentes de la zona euro de mantener a un país en el euro que no le gusta la austeridad fiscal. Parece improbable que Grecia pueda renegar de la austeridad y quedarse en el euro", agregó.
La libra esterlina descendía contra otras monedas luego de que el Banco de Inglaterra emitió un panorama de crecimiento más débil en su reporte trimestral de inflación, mientras que el gobernador del banco, Mervyn King, advirtió que la turbulencia en la zona euro representaba un riesgo para la economía británica.
Esto ayudó al euro a recuperarse desde un piso de tres años y medio contra la libra, que también cayó hasta un piso de cuatro semanas frente al dólar de 1,5889 dólares.
El dólar seguía firme dados los temores a que Grecia deje la zona euro, que inclinaron a los inversionistas a desprenderse de las monedas de más riesgo. El índice dólar subió hasta 81,573, su mejor nivel desde mediados de enero.
El billete verde también subió hasta un techo de dos semanas contra la divisa japonesa a 80,45 yenes, casi un yen por sobre el mínimo de dos meses y medio de 79,428 alcanzado la semana pasada, y tocó un máximo de cuatro meses frente al franco suizo en 0,9471. (Editado en español por Ignacio Badal)