| | | Por: Carlos Burgueño - La Argentina propondrá subir el arancel externo común del Mercosur, llevándolo al máximo permitido por la Organización Mundial del Comercio (OMC). La idea será lanzada oficialmente en la próxima cumbre del bloque en Mendoza, el 28 de junio, donde Cristina de Kirchner será nuevamente anfitriona de Dilma Rousseff, José «Pepe» Mujica y Fernando Lugo; además de Evo Morales y Sebastián Piñera. La posibilidad fue expuesta ayer directamente por Héctor Timerman ante su par brasileño Antonio Patriota, en la cumbre que los dos cancilleres tuvieron en la capital del país vecino.
Allí los dos ministros cerraron también un acuerdo «de caballeros», según una fuente presente en la reunión, por la que los dos países disminuirán el grado de protección y liberarán de trabas paraarancelarias importaciones y exportaciones hacia ambos sentidos. Para firmar un acuerdo general de comercio, las partes se dieron 120 días.
Actualmente, el promedio arancelario del bloque es del 22%, porcentaje que rige desde 1994, cuando los cuatro miembros del Mercosur firmaron el tratado de Ouro Preto. La visión de la Argentina, compartida en parte por el Gobierno de Rousseff y eventualmente por Lugo (el gabinete de Pepe Mujica, especialmente por el vicepresidente Danilo Astori, piensa diferente), es que el Arancel Externo Común (AEC) debe subir sustancialmente hasta llegar al máximo propuesto y permitido por la OMC: un 35%. Sólo en productos puntuales o luego de tratados de apertura comercial con socios específicos (como los que rigen con Chile, Venezuela, Colombia o Perú), el AEC podría disminuir a niveles inferiores.
La intención de la Argentina es que con el nuevo nivel arancelario, el bloque esté más protegido ante la catarata de productos provenientes de la Unión Europea (UE) y el Sudeste Asiático, que se entiende llegarán a partir de la recesión o caída de la actividad que se vive en muchos mercados centrales como Inglaterra, Francia, Alemania, España e Italia.
El problema de la medida es que, como cualquier decisión del Mercosur, debe ser tomada por unanimidad; con lo que la propuesta del Gobierno de Cristina de Kirchner debe tener el voto positivo de los cuatro socios. Por esto, a partir de esta misma semana, habrá un avance en las negociaciones con Uruguay, aunque en principio este país estaría más interesado en acuerdos de libre comercio con Estados Unidos y la UE que en cerrar su economía.
Para la Argentina, la suba del AEC al elevar el costo para el ingreso de un producto posibilitaría flexibilizar el esquema de controles para las compras de artículos extranjeros; uno de los motivos que además provocan el celoso cuidado de dólares en el mercado financiero.
Las medidas, que incluyen, entre otros puntos, declaraciones juradas de importación que retrasan el ingreso de productos, han provocado fuertes tensiones con los socios del Mercosur. Por esto, para la Argentina también sería positivo aumentar el AEC.
Además de esta propuesta, Timerman y Patriota negociaron la flexibilización de las trabas cruzadas para el comercio exterior bilateral. Para esto el canciller argentino, tal como adelantó este diario, viajó a Brasilia con un invitado especial: el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. Ambos, luego de la reunión, partieron por la noche hacia Angola, donde participarán de la delegación oficial que encabeza Cristina de Kirchner. Del encuentro de cancilleres de Brasilia también participaron los ministros brasileños de Industria y Comercio, Fernando Pimentel, y de Agricultura, Mendes Ribeiro, ambos críticos de las trabas impuestas desde la Argentina y demandantes de medidas extremas para cerrar la economía con el país. La intención de los dos ministros fue la de aplacar los ánimos e imponer un período de negociación para resolver los conflictos generados por la aplicación de las trabas cruzadas. Según Timerman, existe «decisión política de resolver todos y cada uno de los problemas comerciales que hay».
Expectativa
Brasil había impuesto, 24 horas antes de la reunión, trabas al ingreso de productos perecederos argentinos. Ahora, el Gobierno espera que en 120 días quede solucionado el acceso al mercado brasileño de «uva, pasa de uva, langostinos, cítricos y medicamentos» y «en unos pocos días más se va a resolver el ingreso de la carne de cerdo brasileña para demostrar lo excelente que ha sido la reunión», expresó Timerman.
Las exportaciones de Brasil a la Argentina, su tercer socio comercial detrás de China y Estados Unidos, cayeron un 23% en abril por las medidas argentinas, de acuerdo con datos oficiales.
El intercambio bilateral llegó a 39.615 millones de dólares en 2011, cifra récord, con amplio superávit para Brasil de u$s 5.803 millones. Sin embargo, desde el mes pasado, la balanza bilateral se equilibró, y para la Argentina el nivel de importaciones es ya casi igual al de exportaciones. |
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