El real continuó en su tendencia bajista y cerró ayer por encima de las dos unidades por dólar, a 2,0019, un día después de haber perforado esa barrera psicológica por primera vez desde 2009. La moneda brasileña acelera así su devaluación y le saca ventaja al peso argentino: mientras que la primera se depreció 18,35% en los últimos 12 meses, la moneda argentina cayó 7,67% en el mismo período, menos de la mitad. La caída de ayer estuvo acompañada por declaraciones de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, en favor de nuevos recortes a la tasa Selic de referencia que explican buena parte del derrumbe del real. El real cayó 0,3% luego de tocar un mínimo de la jornada de 2,0056 unidades por dólar. La moneda brasileña había alcanzado un piso de 2,0062 antes de ayer, su mínimo en casi tres años, para cerrar el lunes a 1,98 unidades por dólar. En las casas de cambio de la city porteña, el real se vendía ayer a $ 2,27, un 8,1% menos que a principios de año. La aceleración de la depreciación del real pone presión al Banco Central de su vecino, la Argentina, que suele tomarlo como referencia para medir la competitividad de su tipo de cambio. El real se depreció 6,88% en el año y 18,35% en los últimos doce meses, casi exactamente el doble de lo que se depreció el peso argentino en esos mismos períodos. El peso argentino se depreció 3,06% en lo que va del año y 7,67% en los últimos doce meses. Pero en mayo, la devaluación brasileña más que cuadruplicó a la argentina: el real retrocedió 4,69% y el peso apenas 0,62%. En el mercado cambiario b rasileño, la jornada de ayer estuvo marcada por fuertes definiciones de Dilma Rousseff respecto del tipo de cambio y la ausencia del Banco Central de Brasil de las operaciones. En un discurso frente a alcaldes brasileños, Roussef se quejó porque la moneda brasileña ha estado extremadamente sobrevaluada en los últimos años y agregó que las altas tasas de interés que reinaron en su país en los últimos años son incompatibles con las del resto del mundo y suponen un obstáculo para un crecimiento económico más rápido. La tasa Selic de referencia cayó 350 puntos básicos desde agosto pasado, desde 12,5% al 9% actual, para ayudar a devaluar al real e impulsar la economía. Otro gran factor que pesó en la jornada de ayer fue la ausencia del Banco Central de Brasil en el mercado cambiario. La entidad conducida por Alexandre Tombini funcionario que es blanco de críticas por su supuesta falta de independencia de Rousseff a la hora de establecer la tasa Selic y decidir si intervenir o no en el tipo de cambio está desaparecida desde el 30 de abril pasado. Tombini y los suyos suelen comprar dólares en el mercado de spot para evitar una valorización excesiva del real, y venderlos para contener el ritmo de su depreciación. La barrera de los 2 reales por dólar era muy esperada por los operadores, que apostaban por una vuelta al ruedo del Banco Central que mantuviera paulatina a la devaluación. Pero ayer Tombini tampoco apareció. |