Por Javier Blanco | LA NACION El nuevo apretón que, desde hace 10 días, el Gobierno aplica al torniquete cambiario no sólo aceleró el ritmo de devaluación del peso en el cada vez más influyente mercado paralelo, sino que hizo que se reiniciara la salida de depósitos en dólares de los bancos, tras tres meses de relativa estabilidad. Así lo pudo establecer La Nacion de numerosas consultas con banqueros, que vuelven a reconocerse preocupados por las semejanzas que la situación comienza a mostrar con la vivida a fines de 2011. Tienen presente que por aquellos días apenas la AFIP instauró el "derecho de admisión" para acceder al mercado cambiario los ahorristas (que en los últimos años se habían reacostumbrado a confiar sus divisas a los bancos, reforzando así la posición de reservas del BCRA y ayudando a que los exportadores accedieran a préstamos para financiar sus ventas al exterior a tasas inéditamente bajas) comenzaron a vaciar sus cuentas en dólares para buscar lo que consideran un mejor resguardo. Así, en la primera semana de noviembre salieron de los bancos a razón de US$ 100 millones por día. Pero, como suele suceder, lo que comenzó como una oleada de retiros derivaría rápido en una corrida tan intensa que el economista Miguel Bein no dudó en postular para su incorporación al Guinness. "Dejaron el sistema US$ 3000 millones en apenas 20 días; un récord mundial de salida", suele recordar. La situación actual está lejos de llegar a eso. Pero lo que preocupa a los banqueros es que el goteo se reactivó, es persistente y va en aumento en momentos en que "la liquidez en dólares del sistema no es la misma que antes de la corrida de fin de año. Es público y notorio que los dólares que se fueron no volvieron", recordó el presidente de un banco líder al reconocer la reiteración del fenómeno. Esto tiene un impacto adicional en los exportadores: al contar con menos fondos en dólares, los bancos están aumentando en 2 puntos la tasa de interés que cobran por prefinanciación de exportaciones (del 4 al 6% para empresas grandes y del 8 al 10% para pymes), según admitieron fuentes del sector. El Gobierno está al tanto de la situación. "No va a haber nada raro", dijo la presidenta Cristina Kirchner el martes en un acto en el Congreso, en alusión a cadenas de mails que alertaban sobre un posible desdoblamiento formal del mercado de cambios o una pesificación compulsiva de los depósitos bancarios en dólares, y tras haber sido advertida del salto que había pegado la cotización del dólar en el mercado paralelo y el impacto que las endurecidas restricciones a las compras minoristas comenzaba a tener en los depósitos. Desde el Banco Central (BCRA), razonablemente, buscaban ayer transmitir calma. "Lo que notamos es que los ahorristas que cobraron a comienzos de mayo la renta del Boden 2013 [un bono en dólares] se la están llevando. Pero nada más." Ese pago de deuda rondó los US$ 240 millones e impulsó un aumento de US$ 150 millones en los depósitos en dólares del sistema (el resto fue a parar a cuentas radicadas en la Caja de Valores), que no tardó en esfumarse. "La repetición de una minicorrida bancaria, aunque no tenga efectos inmediatos sobre las reservas, revela la existencia de un problema estructural que no desaparecerá espontáneamente. Pero no cabe esperar otra cosa ante la repentina clausura del mercado cambiario para los particulares, dispuesta desde fines de la semana pasada", evaluó ayer la consultora Finsoport. Pero lo que inquieta es que la crisis de confianza volvió a impactar sobre los ahorristas más tradicionales. "La gente viene y comenta lo que ve sobre el dólar paralelo. Suele ser el prolegómeno de decidirse a llevar los dólares que tienen depositados o, al menos, una parte de ellos. Algunos hasta me confesaron que se llevaban una parte de sus dólares para venderlos en el paralelo para hacer negocio", comentó un empleado bancario. No casualmente, la AFIP intensificó en los últimos días sus rastrillajes en la city porteña, buscando cortar los grifos del mercado informal, que ayer volvió a operar con precios en alza (el vendedor paralelo cerró a $ 5,60). Prueba de ellos fue la detención de un "arbolito", detectado tras "tareas de inteligencia", que andaba por Florida y Lavalle en busca de turistas a los que ofrecerles comprar dólares a $ 5,30, euros a $ 6,50 y reales a $ 2,40, lo que probaría que maneja un pronóstico bajista para el peso para los próximos días. Para vender, los precios eran $ 5,70, $ 7 o 7,10 y $2,65, respectivamente. |