Si bien la AFIP anunció que saldría a la caza de quienes compran en el mercado oficial para luego desprenderse de las divisas en el marginal y un fuerte despliegue de vigilantes en la city disuadió a muchos, los que compraron dólar blue el lunes 7 de mayo para venderlo el viernes pasado lograron una diferencia equivalente al 11%. Es que el dólar blue trepó desde $ 5,05 a $ 5,60 en las últimas dos semanas desde que comenzaron a reforzarse los controles cambiarios que se habían flexibilizado a comienzos de año.
Si se toma en cambio la evolución del dólar paralelo sólo en la última semana, el rendimiento fue de casi 8%, ya que el salto del valor del dólar en el mercado negro fue de nada menos que 45 centavos. Con el dólar oficial a $ 4,47, la brecha entre ambas cotizaciones hoy ya supera el 25%. ¿Pero cómo surge el precio del blue? Lo marca el mercado, de acuerdo a la oferta y la demanda de los pedidos de compra venta que van teniendo los principales operadores, entre quienes se va arbitrando el precio, ya que los grandes cueveros están conectados por handy en forma permanente.
Claro que hay épocas claves. A fin de mes las empresas necesitan pesos para liquidar los sueldos, por lo cual el billete tiende a bajar, mientras que a principios, una vez que la gente cobra, demanda dólares.
Otro aspecto clave a tener en cuenta es el spread, que es la diferencia entre el precio de compra y el de venta. Hasta el martes de la semana pasada, en el circuito mayorista del paralelo la brecha era de dos centavos, pero a partir de ese día se amplió a tres, lo que indicaría una caída en el volumen de la cantidad de operaciones. Fuentes gubernamentales dicen que el volumen del blue es de u$s 10 millones diarios, aunque en las cuevas aseguran que se negocian unos u$s 40 millones.
Pero el acceso al mundo de las financieras no es para cualquiera: se necesita tener un contacto, que será chequeado con la contraparte, para poder ser aceptado. De lo contrario, se tendrá que caer en los arbolitos, que comercializan el dólar green, llamado de esta manera porque es unos centavos más caro que el blue, ya que cualquiera puede tener acceso a ellos al caminar por Florida y Lavalle.
Las cuevas pasaron a ser los grandes ganadores del cepo, e incluso algunas que se dedicaban a cambiar cheques ahora le dieron un giro a su negocio y están trabajando principalmente con la compra y venta de divisas. Incluso, como si se tratara de cadenas de supermercados, han contratado a gente para que les haga el delivery. En vez de ir con el carrito, van con los billetes, que tiene su logística, ya que no conviene llevar la plata en una mochila. Lo que suelen hacer es distribuírsela por todo el cuerpo, por medio de cinturones y fajas con bolsillos para guardar los billetes, de modo de llevar las manos libres. Como igualmente tiene sus riesgos de robo, y para el cliente una mayor comodidad, el dólar delivery es otra modalidad que ha surgido, y que tiene un sobreprecio de dos o tres centavos sobre el valor real. Igual que los supermercados, que cobran un extra por el envío a domicilio.