El costo salarial medido en dólares aumentó más de dos veces en la industria entre 2006 y 2011, al igual que los costos laborales no salariales, según la consultora SEL, de Ernesto Kritz. Medidos en pesos, la variación del salario nominal creció más de tres veces en los últimos cinco años.
Según SEL, esto es consecuencia, de una política salarial expansiva y de un crecimiento aún mayor de los costos laborales no salariales.
También culpó por esta situación a la política cambiaria, a la que consideró pensada como ancla nominal para la inflación.
La remuneración media bruta del sector puntualizó la consultora se incrementó en 211% (se triplicó).
Según el informe, los costos crecieron con más fuerza en el rubro Alimentos (262,8% en dólares nominales). Lo siguió el rubro Maquinaria y Equipos, con un incremento del 250,1%. Los costos salariales en los rubros Textil y Papel y Madera aumentaron 227,1%. En suma, en todos los sectores los costos nominales medidos en dólares más que se duplicaron en los últimos cinco años.
En tanto, los costos laborales no salariales aumentaron en 248% al mismo tiempo.
A su vez, el tipo de cambio en este período subió 35%.
Según la consultora, la productividad del sector industrial creció 27% en el quinquenio, o un significativo 4,9% anual. Corregido por ese parámetro (entendido como el volumen físico de producción por ocupado), el salario en dólares constantes es 57% más alto que hace cinco años.
La consultora consideró, además, que el costo salarial denominado en dólares al tipo de cambio nominal, en realidad, debería ser ajustado por el aumento de los precios de productor en Estados Unidos.
Según el estudio, utilizar ese parámetro es una buena aproximación del costo laboral de la industria argentina medido en dólares constantes.
Asimismo, al utilizar para calcular el costo laboral industrial en la Argentina el índice de precios de productor de Estados Unidos, el ejercicio indica que en el último quinquenio ese costo se duplicó.
Kritz enfatiza que esto significa un aumento de 9,5% anual del costo salarial, frente al 4,9% anual de productividad industrial.
De todos modos, reconoce que no todo el comercio de bienes industriales se realiza en dólares, pero insiste en que esa divisa es dominante como unidad de cuenta.
El informe señala, en tanto, que este aumento de costos salariales es muy superior al de cualquier otro socio comercial, y manifiesta que la pérdida de competitividad originada en el desequilibrio entre los salarios y el tipo de cambio parece significativa.
Concluye que es probable que este desequilibrio se acreciente.