Aunque han habido esperanzas en algunas partes de que en la cumbre informal del miércoles se acordarán medidas para impulsar el crecimiento, los inversionistas no tenían confianza en que den grandes pasos, dadas las diferencias de opinión entre Alemania y Francia.
Se espera que el presidente francés, Francois Hollande, impulse la idea de un bono conjunto de la zona euro, una medida respaldada por Italia, España y la Comisión Europea.
Sin embargo, Alemania, la mayor economía regional y su mayor contribuyente, se ha opuesto hasta ahora y sigue presionando por medidas de austeridad. Un funcionario germano dijo el martes que los eurobonos no eran la solución de la crisis.
"Es muy poco probable que salga algo de esta cumbre (...) La presión se mantiene por el lado bajista en la paridad euro/dólar y ante cualquier repunte saldrán a vender en este ambiente", dijo Ian Stannard, jefe de estrategia cambiaria europea en Morgan Stanley.
"Tenemos muy pocos avances en el frente político, lo que dejará expuesto al euro", agregó.
El euro caía un 0,5 por ciento contra el dólar a 1,2752 dólares, aunque se mantenía por arriba de su mínimo de cuatro meses registrado la semana pasada de 1,2642.
Sin embargo, con las posiciones cortas contra el euro en un récord máximo, los operadores son temerosos de tomar apuestas que puedan disparar un apretón más arriba.
"Dudo que alguna noticia que salga de la reunión de mañana sea capaz de generar un ambiente positivo, pero la gente tomó algunas ganancias a fines de la semana pasada y podría estar esperando mejores niveles para salir a vender el euro", dijo Niels Christensen, estratega de Nordea.
También persistían los temores a que Grecia abandone la zona euro tras las elecciones del próximo mes y por los problemas de los bancos españoles. El Instituto de Finanzas Internacionales (IFI) dijo que la banca española podría necesitar otros 76.000 millones de euros para cubrir pérdidas crediticias.
El yen perdió terreno contra el dólar luego de que la agencia Fitch recortara la calificación crediticia de largo plazo de Japón a "A ", debido a los elevados y crecientes ratios de deuda pública y un plan de consolidación fiscal "lento".
El dólar subía un 0,55 por ciento a 79,76 yenes. (Informe adicional de Nia Williams; Editado en español por Ignacio Badal)