La opción más tradicional es recurrir a los bonos soberanos en dólares. De todas las alternativas disponibles tiene la ventaja de que permite hacerse de dólares propiamente dichos. La desventaja es que es cara: el mercado se ha adelantado a esta corrida contra el peso, y lleva meses dolarizándose por esta vía.
Lo más común es recurrir a los bonos más cortos. El Boden 2012 vence en agosto próximo, por lo que sus tenedores se harán acreedores al pago de la totalidad de su valor ese mes. Como cotiza cerca de los $ 600,25 se paga en pesos por cada u$s 100, se está pagando por cada billete norteamericano que se recibirá en agosto $ 6,0025, un tipo de cambio que se llama dólar implícito y que en el mercado ya lo dan por muy costoso. Pero si la alternativa es pagar $ 6,14 en el mercado informal, quizás no sea tan mala idea. Los que optan por el Boden 2013 están pagando $ 5,56 por dólar, aunque deberán esperar al vencimiento en abril del año próximo para tener los billetes en la mano.
Es una opción para quien quiere el dólar sí o sí, porque la verdad es que el rendimiento es negativo, dijo Juan Pablo Vera, de Tavelli & Asociados. Para quien está haciendo una inversión de largo plazo, es mejor ir por bonos más largos, opinó.
El Bonar 2017, por ejemplo, ofrece un rendimiento de la inversión del 7,5%, algo pobre, pero algo es algo.
Una buena forma de invertir en bonos en dólares para quienes no se le animan al mercado financiero son los fondos comunes de inversión de renta fija. Invierten la mayor parte de su cartera en títulos en dólares. Claro que su rendimiento sigue de atrás al de la divisa.
Otra manera de atarse a la suerte del dólar es invertir en títulos dollar linked, como el que emitió la Provincia de Buenos Aires esta semana. Son bonos en pesos que ajustan por el tipo de cambio, se compran en pesos y pagan amortización y vencimientos en esa misma moneda. Claro que siguen la cotización oficial del dólar y nada garantiza que, al momento de su vencimiento, la AFIP permita usar esos pesos para comprar dólares. Pero los expertos los ven como una opción intermedia para cuidarse de la devaluación del peso. El Banco Hipotecario emitió recientemente un bono dollar linked e IMPSA lo haría en breve.
Leonardo Chialva, de Delphos Investment, agrega otra alternativa de su preferencia. Como la alternativa de ir a bonos ya está prácticamente agotada, estamos viendo interés por acciones de empresas que exportan y cuyos valores se relacionan, indirectamente, con el del dólar, dijo. Títulos como el de Aluar, Siderar o Molinos serían algunos ejemplos. Es asumir algo más de riesgo, pero son activos de empresas que cobran en dólares y que, en pesos, valen menos que hace 4 meses, añadió.
Las sociedades de bolsa cobran una comisión del 0,5% más por operar con bonos y del 1% por operar con acciones, en ambos casos más IVA.
Por último, los bonos en pesos ajustados por CER están captando la atención, si bien no como forma de seguir al dólar, sí como una manera de ganarle a la inflación. El Bogar 18 rinde 12,7% más CER, o sea por encima del 20%, con buena relación riesgo beneficios, señala Vera, de Tavelli.