PIDEN UN ESQUEMA FUTURO DE ALÍCUOTAS VINCULADAS A BANDAS DE PRECIOS DEL CRUDO Las productoras de petróleo ayer decían desconocer el esquema que aplicaría Economía para ‘planchar’ el crudo en el mercado interno y, de esa forma, frenar subas en naftas y gasoil. La industria petrolera miraba ayer "desde afuera" el proceso decisorio oficial sobre la posible fijación de una retención de 100% a las exportaciones de petróleo y derivados cuando el precio internacional del crudo supere los u$s 42 por barril.
Desde la óptica de la industria, existe una alternativa más razonable. "Sería útil que el Gobierno aproveche para pensar algún mecanismo de retenciones atado a bandas de precios: que fije una tasa para ese excedente coyuntural por sobre los u$s 42, pero que también piense, por ejemplo, que si el precio baja a u$s 36, las retenciones se reduzcan del 25% al 20%, y si cae a menos de u$s 28, la alícuota sea de menos del 20%. Ese es un esquema que estaba analizando la Secretaría de Energía. Pero parece que el dueño de la última palabra ahora es Lavagna", señaló una fuente del sector.
Ayer por la tarde, antes de que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, resolviera postergar el anuncio de eventuales subas a las retenciones a las exportaciones de hidrocarburos, las petroleras aseguraban desconocer cuál será el esquema para planchar el precio del crudo en el mercado interno.
Así como sostenían que en ningún momento el Gobierno las convocó para analizar qué caminos podrían adoptarse para hacer frente a la escalada internacional del crudo, todas coincidieron en que "otra suba en las retenciones no hará más que atentar contra las decisiones de inversiones futuras".
Ayer, el encargado de abrir el fuego fue el titular de Planificación, Julio De Vido, cuando confirmó que el Gobierno planeaba subir las retenciones mientras el precio del barril WTI –el de referencia para el mercado local– sigue cotizando arriba de los u$s 42. Ayer cerró a u$s 44,15, otro récord histórico. El ministro dio a entender que "se ajusta a la realidad" la versión según la cuál Economía analiza fijar una retención del 100% sobre el precio por encima de esos u$s 42. Desde mayo, el Gobierno aplica una tasa de 25% a las exportaciones de crudo, del 5% a las de naftas y del 20% a las de GLP y gas natural.
"Obviamente, para el Gobierno la opción más conveniente es la de retener el 100% de la ganancia adicional sobre el precio excedente de u$s 42. Lavagna la barajó en 2003, cuando el petróleo estaba por superar los u$s 36 el barril", recordó un ejecutivo.
El verdadero temor de las productoras era que el Gobierno volviera a aumentar la alícuota del 25% para llevarla, por ejemplo, al 30%. "Si se tomara esa medida luego, ante una caída del precio internacional, sería más que difícil que el Gobierno volviera a rebajar la tasa al valor actual", dijo otro petrolero.
Una de las grandes jugadoras del mercado no dudó en definir a las retenciones como "una tragedia: no sólo son un mal mecanismo de control de precios, porque no garantizan la decisión comercial que puedan tomar las refinadoras. También terminan convertidas en una vía cortoplacista de recaudación que se incorpora al Presupuesto y sólo logra recortar un estímulo a las inversiones".
Las petroleras también coinciden en que sería "casi imposible" reeditar el acuerdo por el cual desde enero de 2003 las productoras le vendieron a las refinadoras a u$s 28,50 el barril en el mercado interno, pacto que permitió que los precios de los combustibles no se movieran por 16 meses, pero llevó a Esso y Shell a acumular una deuda de u$s 160 millones, que aún deben cubrir. |