UN SISTEMA DE CARGA VARIABLE SOBRE LAS VENTAS DE petróleo REPORTARÍA UNOS $ 300 MILLONES ADICIONALES AL FISCO EN EL SEGUNDO SEMESTRE Además de evitar nuevas subas en los precios de los combustibles locales para mantener la inflación anual cercana a la meta de 7% a fin de año, el inminente aumento sobre las retenciones de petróleo compensaría la caída en la recaudación sobre las exportaciones por los menores precios de las ventas del complejo sojero.
Los derivados del complejo sojero y el petróleo representaron más del 30% de los 29.600 millones de dólares que exportó la Argentina en 2003. Con $ 4.500 millones, los primeros explican casi el 50% de los $ 9.212 millones que recaudó la AFIP el año pasado sobre las ventas externas, mientras que las retenciones de $ 1.400 millones sobre el crudo explicaron el 15% del total y entre los dos explican el 8% del los $ 72.300 millones que alcanzaron los ingresos impositivos el año pasado.
Sin embargo, los precios del complejo sojero han caído 35% desde su máximo de marzo pasado y amenazan con resentir las cifras. Si, como predicen los mercados de futuros, su valor se mantiene en los niveles actuales, los ingresos por retenciones del segundo semestre podrían perder entre $ 200 millones, según cálculos realizados por Javier Alvaredo de MVA Macroeconomía, y $ 270 millones, según las proyecciones que maneja el Banco Central.
Sin embargo, el nuevo mecanismo de retenciones móviles para los hidrocarburos más que compensaría la caída en retenciones agrícolas. Luego del aumento de la alícuota sobre las expo de crudo de 20 a 25% en mayo pasado, el nuevo sistema agregaría, además de la carga actual para las ventas con una cotización menor a los u$s 42 por barril de petróleo, una tasa marginal de 100% sobre cualquier excedente de ese nivel.
Para Gastón Rossi, del Grupo Unidos del Sud, cada punto porcentual del aumento representa un $ 95 millones adiciones de ingresos fiscales. Pero si bien se espera que el precio del crudo se mantenga en niveles elevados, sólo se gravará una parte sobre el total vendido de aquí a fin de año.
Con este escenario, Alvaredo estimó que la medida reportaría $ 50 millones adicionales por mes y totalizarían cerca de $ 350 millones en las retenciones petroleras del segundo semestre.
Así, a pesar de estar al tope de los tributos distorsivos, nada indica que el Gobierno quiera ceder una pizca de los ingresos por retenciones. Menos aún, si si el impulso alcista, por ahora firme, de un mercado petrolero lleno de tensiones, sirve para compensar la caída de la soja. |