EL 64% DE LAS UNIDADES PATENTADAS EN EL PAÍS SON BRASILEÑAS El Gobierno pidió a Brasil que elimine las asimetrías que le otorgan ventajas en el mercado de autos. Lavagna encargó a la AFIP que estudie rebajas de impuestos. El Gobierno transmitió oficialmente a Brasil la preocupación que genera la importación cada vez mayor de autos fabricados en ese país, al tiempo que instruyó al administrador Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Alberto Abad, para que estudie mecanismos que posibiliten una rebaja de impuestos en la cadena de valor que favorezca la producción local.
"La semana pasada le manifestamos nuestra preocupación a Brasil por las asimetrías que favorecen la colocación de autos de ese país en la Argentina y que dificulta la entrada de vehículos allá", afirmó el subsecretario de Industria, Raúl Dejean.
Al mismo tiempo, una fuente del Gobierno reconoció que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, instruyó a Abad y al secretario de Industria, Alberto Dumont, para que evalúen diferentes proyectos que tiendan a abaratar la fabricación de autos en el país. La instrucción a la AFIP está vinculada a estudiar las posibilidades reales de una rebaja del IVA en todos o algunos de los eslabones de la industria automotriz, tal como adelantó El Cronista en la edición del último 27 de julio.
La semana pasada, cuando se creó el Foro Automotriz, los concesionarios pusieron de ejemplo la carga de Ingresos Brutos, un impuesto provincial que significa el 30% de la ganancia, y propusieron que se calcule sobre el ingreso neto.
Por ahora, la AFIP no presentó ninguna sugerencia; en tanto en la cartera de Industria explicaron que en trabajan en los temas que estableció el Foro: producción, exportaciones y cadena de valor de la industria.
En los primeros seis meses del año, del total de vehículos que se patentaron en la Argentina el 64% se importó de Brasil.
Como contrapartida, los autos medianos, en los cuales se especializó la Argentina captan sólo el 2,5% del mercado brasileño, cifra que, según el Centro de Estudios Bonaerense (CEB), retrocedió en los últimos meses por la recesión brasileña.
Las importaciones desde Brasil volvieron a potenciarse el año pasado, cuando se compraron a ese país autos por 413 millones de dólares. Para ver un número similar hay que remontarse a principios de la década, en 2000 justo un año después de la devaluación brasileña, las compras de vehículos a ese país alcanzaron los u$s 421,7 millones.
Brasil concentra el 81,2% de las importaciones argentinas de autos. Muy atrás en el ránking figura Alemania con el 5,1%, seguido de Japón con el 2,1%.
Los números actuales preocupan al Gobierno porque ve que la tendencia va en aumento.
Según el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, el principal inconveniente es que Brasil fabrica los autos que hoy por hoy más consumen los argentinos. "Con la recuperación de la economía, la clase media local comenzó a comprar en mayor medida vehículos, que en la mayoría de los casos son medianos y pequeños, una especialidad de Brasil", explicó Fernández. "Lo que debemos acordar es poder producir autos en ambos países", aseguró.
En el mismo tono, Dejean dijo que "se necesitan nuevas inversiones en la Argentina y una integración genuina. Ellos deben entender que la integración no quita que podamos tener una industria automotriz propia".
La semana pasada, el Gobierno incorporó a la legislación del sector la Política Automotriz Común del Mercosur (PACM).
La PACM establece que el intercambio bilateral de autos llegue a 2006 libre de aranceles y de cupos, pero fija una serie de condiciones, que según el secretario de Industria, Alberto Dumont, aún no están dadas.
Según la agencia Télam, funcionarios brasileños llegarán en dos semanas a Buenos Aires para proponer soluciones a las asimetrías que pretende erradicar la Argentina.
Balanza negativa
Por otro lado, en julio la balanza comercial con Brasil produjo un nuevo déficit para la Argentina. Las exportaciones hacia ese país fueron de 469 millones de dólares, mientras que las importaciones llegaron a u$s 723 millones, con un saldo negativo de 254 millones de dólares. |