El economista Miguel Ángel Broda aseguró que la brecha entre el dólar oficial y el paralelo es por la sobreabundancia de pesos en circulación y vaticinó que esa situación no puede terminar bien. Además se mostró muy crítico sobre las políticas macroeconómicas del Gobierno. "El modelo se terminó y ya entramos en recesión", dijo en su participación en Ámbito Debate.
Broda utilizó la historia para analizar la situación actual del país. "La historia muestra varias cosas, primero que la brecha no es estable, segundo el tipo de cambio de la brecha puede ser cualquier cosa y lo tercero es que nunca baja la brecha sin que el piso suba".
"No es un problema del dólar, es un problema del peso", sentenció y se quejó de una oferta excesiva de pesos. "O se emite menos o se hace más atractiva la demanda de pesos vía que baje la tasa de interés, o baje la tasa de inflación", recomendó.
En contrapartida graficó que "hay países que tienen inflación pero que tienen atracción para que la gente ahorre en moneda doméstica, básicamente indexando algunos tipos de depósitos".
Terminante aseveró que "Argentina ha vuelto a la historia, ha vuelto a la financiación del Banco Central, a tener paralelo, a tener brecha, a tratar de imponer el peso como moneda de cambio. Argentina es una vuelta a la historia total" y lanzó "se ve una fenomenal inconsistencia de los líderes para resolver los problemas técnicos económicos".
Ante los rumores sobre una posible pesificación de los depósitos en dólares, el economista de Broda & Asociados analizó: "Tenemos un problema de pesificación y es un problema porque la gente no lo quiere los pesos porque hay demasiados y además la tasa de inflación sube".
Para el economista el panorama actual es altamente negativo. "Esta es la recesión más grande al cuete de la historia", sostuvo. Y luego didácticamente explicó que "Argentina avanzaba a 9% en el primer semestre del año pasado, redujo ese crecimiento por problemas estructurales del modelo a 3% en el segundo semestre, además de los problemas circunstanciales como perder la convertibilidad del peso, cambiar la carta orgánica del Banco Central, prohibir importaciones y las demás cosas que sabemos".
"Ahora ya estamos en recesión. En el primer trimestre se creció a 1, en el segundo trimestre menos 5. Esto no es un aterrizaje forzado", resaltó y continuó "la gente lo que percibe son las enormes contradicciones en las tomas de decisiones".
Sin nombrar al Gobierno le apuntó al decir que "es una máquina de hacer contradicciones". Tampoco restó criticas al equipo económico al que trató "de secundario" y no de universidad. Su sentencia fue clara: "Argentina entró en recesión o en fuertísima desaceleración con inflación creciente gracias a lo que fue la política económica argentina".
"Argentina tiene una terrible mala praxis. Esto es Argentina hoy", abundó para finalizar con un la siguiente reflexión: "Los modelos proteccionistas y de sustitución de importaciones se acaban. Esta vez duró 8 años por el antecedente, pero el modelo se terminó y qué es lo que vemos: incapacidad de flexibilidad".
Sin embargo se mostró optimista sobre los próximos 20 años: "Si usted me dice si en los próximos 20 años compraría activos de Argentina cuando se termine esta pesadilla le digo sí". Pero en el corto plazo anticipó que vendrán tiempos difíciles, "se terminó el milagro y no tenemos modelo alternativo", finalizó.
Sobre el dólar no se mostró a favor de una liberación inmediata porque -argumentó- sin programa creíble la brecha continuará. También criticó a los empresarios cercanos al poder al decir "La Argentina es un capitalismo de amigos y ser cortesano paga". |