Japón reiteró sus advertencias de que podría intervenir el mercado para frenar la apreciación de su moneda, al afirmar que el avance era conducido por especuladores y que actuaría decididamente si el excesivo movimiento del mercado continúa.
El euro bajó hasta un piso de 1,2312 dólares en la plataforma electrónica EBS, su nivel más bajo desde julio del 2010. Posteriormente redujo sus pérdidas y cotizaba con una caída del 0,3 por ciento a 1,2321 dólares.
El descenso de la moneda comunitaria se producía mientras los españoles enviaban su dinero al extranjero, preocupados por la salud de sus bancos. El Banco de España informó que un neto de 66.299 millones de euros (82.000 millones de dólares) fue sacado hacia el extranjero en marzo, el mayor monto desde que se comenzó a registrar la serie histórica en 1990.
"Se está viendo todo muy bajista para el euro con los últimos datos de flujos de capital que muestran un monto significativo que abandona a los bancos españoles, todo lo cual indica que ellos probablemente necesitarán ayuda oficial", dijo Peter Kinsella, estratega de divisas de Commerzbank.
Cualquier ayuda del fondo de rescate europeo para España implicaría una carga tributaria adicional para Alemania, el mayor contribuyente del bloque, y podría afectar el estatus de refugio seguro de los bonos alemanes Bund, agregó.
Los rendimientos de los bonos germanos a dos años cayeron por debajo de cero por primera vez, por lo que muchos flujos en busca de seguridad se han mantenido en la zona euro. Pero si eso cambia, el declive de euro contra el dólar y el yen podría acelerarse considerablemente.
Una corriente de inversión dirigida a las monedas consideradas más seguras hizo que el índice dólar subiera a un máximo de 21 meses de 83,393.
Estos flujos también ayudaban al yen. El euro cayó contra la divisa nipona a un nuevo piso de 11 años y medio de 96,168 yenes en EBS con operadores que hablaban de órdenes automáticas de frenar pérdidas que se dispararon por debajo de 96,40 yenes.
El dólar cayó hasta 78,105 yenes en EBS, su menor nivel desde el 14 de febrero, cuando el Banco de Japón sorprendió al mercado al aliviar la política monetaria y provocó un descenso del yen.
Operadores comentaron que el dólar podría seguir bajo presión frente al yen si el dato de empleo estadounidense que aparece más tarde es débil. Se espera que los empleadores hayan creado 150.000 empleos en la mayor economía del mundo en mayo.