LAS PROVINCIAS CON MENORES RENDIMIENTOS SERÍAN AFECTADAS Un informe de la consultora Economía y Regiones asegura que la caída del valor de la oleaginosa condicionará la relación entre el Gobierno y algunas provincias. Si el precio de la soja continuara cayendo, el gobierno nacional "debería pensar en bajar las retenciones a las exportaciones o en ayudar a los productores de las provincias donde la oleaginosa no es tradicional", para que puedan volcarse a otros cultivos. Así lo asegura un informe de la consultora Economía y Regiones, que prevé que el futuro de la soja pondrá a prueba la relación entre la Nación y las provincias.
En los últimos cinco años, la superficie cultivada con soja pasó de 8,4 millones de hectáreas hasta un récord de 14,2 millones en la última campaña, impulsada por los buenos precios de la oleaginosa. En este aumento total de área, las tradicionales provincias sojeras fueron las que más contribuyeron a la expansión agrícola, muchas veces en detrimento de la ganadería y la lechería: Córdoba (21%) y Buenos Aires (17%). Sin embargo, el 51% de este incremento respondió a la incorporación de tierras provenientes de provincias tradicionalmente "no sojeras", en donde los rendimientos son menores. Así, se destacan Entre Ríos (aportó 16% a la ampliación del área sojera), Santiago del Estero (13%) y el Chaco (11%). Otras, hicieron aportes menores pero nada desdeñables, como Tucumán (4%), Salta (3%), La Pampa (2%) y Catamarca (1%). En el caso de La Pampa, Chaco y Tucumán, por ejemplo, el rendimiento de la soja fue en promedio 30% menor al de las zonas núcleo.
Según Economía y Regiones, en el corto plazo se puede esperar que el valor de la soja y sus productos derivados se mantengan e incluso que aumenten, pero no así en el largo plazo. "Una disminución del precio internacional haría caer el ingreso de los productores afectando en mayor medida a los de tierras menos productivas y por ende a las provincias no sojeras", aseguró la consultora.
Ante este escenario, el informe estimó que los productores agropecuarios de estas zonas pedirán al gobierno nacional una baja en el porcentaje de las retenciones a las exportaciones, para que la soja siga siendo rentable. La otra posibilidad es que soliciten financiamiento de los gobiernos provinciales para poder hacer otros cultivos, que requieren más inversión en insumos y mano de obra que la soja.
Para la administración central se plantearía así una fuerte disyuntiva, ya que las metas fiscales harían muy difícil que se puedan ceder recursos por la baja de los derechos de exportación, pero tampoco se podría incrementar el gasto para aliviar la situación de estas provincias.
Reclamo repetido
En los últimos días, el campo reclamó nuevamente que el Gobierno evalúe un esquema de reducción de las retenciones, advirtiendo que si el precio de la oleaginosa continúa cayendo, muchos productores podrían optar por otros cultivos en la próxima campaña. "Esperamos, de acuerdo a lo dicho, que el Poder Ejecutivo avance con su compromiso de eliminación gradual de las retenciones, porque se puede seguir ordeñando la vaca, pero también hay que darle de comer", pidió el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, durante la inauguración oficial de la Exposición, el último sábado.
Desde la primera semana de mayo, cuando había tocado los $ 700 en la Bolsa de Rosario, la tonelada de soja perdió $ 220 por las buenas perspectivas que presenta la cosecha en Estados Unidos que podría mejorar la ajustada relación mundial entre stocks y producción. |