| | | Por: Pablo Wende - Sólo con señales, Gobierno y cambistas apuntan a crear las condiciones para que en 72 horas el tipo de cambio en el mercado paralelo disminuya sustancialmente en relación con el cierre del viernes, a $ 5,95. Aunque el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, habló de bajarlo a $ 5, en el mercado consideran que se trata de un nivel casi imposible de alcanzar. En cambio, se cree que es factible que vuelva a valores de $ 5,50. Significa una reducción de unos 35 centavos o un 7,5% en relación con el último cierre.
Si bien no hay un plan explícito en marcha, más allá de la «arenga» de Moreno, se supone que serán los grandes jugadores del mercado cambiario los que harán un primer esfuerzo para que las primeras operaciones de hoy marquen valores inferiores al último cierre. Pero luego será el propio mercado el que debería actuar. «Si mañana (por hoy) el dólar arranca para abajo, lo más probable es que los que tenían que salir a vender, pero no lo hacían porque esperaban subas adicionales, ahora se apuren a aprender sus divisas», señalaban ayer experimentados cambistas.
Pero al esfuerzo inicial de las propias casas de cambio y a la oferta que eventualmente agreguen tanto el público como las empresas, debería sumarse la presencia del Estado. La expectativa es que la AFIP afloje gradualmente el grifo para la venta de dólares, luego de haberlo cerrado hace un mes casi completamente. Esto debería suceder a partir de mediados de semana, con el objetivo de disminuir la demanda creciente de dólares que se observa en el «blue» desde principios de mayo.
La embestida de Moreno, por otra parte, marcó las diferencias que hay entre el secretario de Comercio Interior con el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, y la número uno del BCRA, Mercedes Marcó del Pont. Estos dos funcionarios mantenían la postura de ignorar lo que venía sucediendo en el paralelo, ya que -sostienen- no tiene impacto alguno en la economía real. «Ya vamos casi dos semanas con el dólar paralelo a $ 6 y no se tradujo en aumentos de precios ni en un parate especial en la actividad, más allá de lo que sucede en el mercado inmobiliario», aseguran fuentes oficiales. Moreno, sin embargo, no piensa lo mismo.
No está claro, sin embargo, que el Gobierno esté dispuesto a perder reservas por aflojar el cepo de la AFIP. La brecha que ya existe entre el dólar oficial y el paralelo vuelve demasiado tentador para cualquiera salir a comprar divisas al tipo de cambio oficial a $ 4,50 y venderlo a $ 5,50 o $ 5,95.
Tanto desde el Banco Central como desde la AFIP enfatizaron que hoy será un día «normal, sin variaciones en relación con lo que ya se viene haciendo».
Algo que juega claramente a favor de esta ofensiva encabezada por Moreno para bajar el paralelo: el escaso volumen que se viene negociando. Según las estimaciones de los cambistas, en estas dos últimas semanas de subas continuas del dólar, el volumen habría caído no menos del 30%.
La última experiencia en este sentido fue en noviembre, cuando el precio del paralelo cayó de $ 5 a $ 4,75, aunque el pedido de Moreno en aquel momento fue bajarlo a $ 4,50. Se mantuvo alrededor de esos niveles en el primer bimestre, pero a partir de marzo volvió a repuntar, superando los $ 5. Ya en mayo, con el cierre total del mercado cambiario oficial por parte de la AFIP, se produjo un nuevo salto hasta cerca de $ 6.
En ese momento, la fórmula elegida para forzar una baja del paralelo fue «secar» la plaza, es decir que los principales cambistas dejaron de operar por algunos días, por lo que aquellos que tenían que vender no tuvieron otro remedio que aceptar valores más bajos. Ahora las condiciones son otras, porque aumentó mucho la brecha entre el oficial y el «blue». |
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