| | Por: Luis Beldi - El «blue» a $ 5,10 fue una ilusión. El problema que tuvo el «blue» fue que no hubo vendedores a ese precio y el mercado se paralizó porque no había referencias. Los más conocedores miraban la cotización del Boden 2012, que es un bono en dólares que vence el 3 de agosto y su valor es el más parecido al del mercado informal. La paridad de este papel indicaba un dólar de $ 5,98, por lo que se puede estimar que las pocas operaciones se realizaron a $ 5,92, un valor que es 3 centavos inferior al del viernes. Cuando había sumas grandes no se pusieron de acuerdo en el precio de compra y venta. Nadie quería arriesgar.
El «contado con liquidación», que es el dólar que se utiliza para fugar divisas, tuvo un retroceso similar de 3 centavos y cerró a $ 6,19, pero también bajó el volumen de transacciones. Lo que sucede es que este valor es más fácil fijarlo porque está atado al precio de los bonos en dólares, que ayer tuvieron un leve retroceso.
Así, el mercado está absolutamente dolarizado y este cambio de las reglas del juego lo paraliza. Ahorristas e inversores prefieren mantener las posiciones hasta que aclare.
De hecho, el Boden 2012 tuvo un leve retroceso del 0,13%, un porcentaje ínfimo viendo las amplias ganancias que hizo en las últimas ruedas.
Entre los bonos medianos en dólares hubo situaciones opuestas. El Bonar X siguió con su retroceso y perdió el 0,74%. En cambio, el Boden 2015, que había cedido el 2,13%, el viernes, rebotó un 0,87%. La mesa de dinero del Banco Central aprovechó que los compradores privados no se pueden acercar a este mercado y se alzó con u$s 50 millones, que permitieron que el dólar cierre a $ 4,475 después de haber abierto a $ 4,482. En las casas de cambio, la divisa continuó al simbólico valor de $ 4,49.
Pese a las compras de divisas en el mercado de contado y a la suba del oro del 0,15%, a u$s 1.619 por onza, las reservas de la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont tuvieron una caída de u$s 62 millones, a u$s 47.032 millones, debido a que continúa la salida de depósitos en dólares de los bancos a un ritmo que se puede estimar entre u$s 130 millones y u$s 150 millones por día. Éste es el problema más serio que enfrenta el Gobierno porque incide directamente sobre el nivel de las reservas.
Fuera del dólar no parece haber opciones para los inversores. Los bonos en pesos continuaron en caída, en particular los que indexan por el costo de vida. La excepción fue el Bocon Pr 13, que subió el 2,55% por algunas compras de oportunidad aprovechando el derrumbe que padeció el viernes pasado.
Los cupones PBI siguen a la deriva. Esta vez el que más sintió el alejamiento de los inversores fue la versión en dólares, que perdió casi el 2%. El emitido en pesos tuvo un retroceso suave del 0,10%.
Para hoy se espera un día con algunas operaciones del «blue» que irán armando el precio del dólar. Algunos estiman que bajará, pero no será un retroceso que cambiará la historia del mercado. La enorme brecha con la divisa oficial seguirá, por lo que este convenio tan particular de introducir a las casas de cambio en la plaza marginal parece condenado al fracaso. |
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