Después de algunas horas de llamadas y algún que otro café, decidieron cooperar con el pedido de Moreno. En definitiva, al promediar la tarde ya habían decidido permanecer fuera del mercado al menos durante las próximas 72 horas. De esa forma, piensan, bajarán sensiblemente el número de operaciones y para muchos, la fuerte volatilidad de los valores que manejan los corredores más chicos que son los que hacían negocios ayer terminará poniendo freno en aquellos que buscan dolarizarse en el mercado paralelo. De todas maneras existe una curiosidad: si bien ayer los negocios se hicieron en una brecha que va de $ 5,70 a $ 5,80 o incluso más arriba, el precio oficial que marcó el cierre del mercado paralelo, y que colocan en forma colegiada las principales mesas de dinero (ayer ausentes) fue de $ 5,50 para la compra y $ 5,55 para la venta. No importa que no se hayan realizado negocios a esos precios. La decisión, como se dijo, se tomó ayer. ¿Cuánto puede bajar el dólar? Algunos no tardan en lanzar sus especulaciones... fundadas.
Dicen: si seguimos afuera, entonces lo más probable es que el precio caiga lo suficiente para que podamos volver a entrar con el aval de Moreno.
El apéndice explicativo a esta declaración es el siguiente: los brokers más grandes no ganan con el precio sino con la brecha. A ellos les da lo mismo que el dólar cotice a $ 5,90-$ 5,95, que a $ 5,50-$ 5,55.
Eso sí, la preocupación de los que hacen el mercado paralelo está. La referencia obligada es el Boden 2012, que ayer cerró a $ 610 de cotización cada u$s 100 de valor nominal. Esto implica que un inversor que espera un pago en agosto próximo equivalente a u$s 100, pagó ayer $ 610, es decir, $ 6,10 por cada dólar.
En la práctica implica una brecha que supera el 10%, lo que pone el interrogante sobre cuánto tiempo resistirá el dólar blue en niveles bajos. La misma especulación lleva a pensar que es probable que en los próximos días la Anses trate de compensar esa brecha vendiendo Boden 2012 para bajarle el precio al bono que la brecha se sostenga.
En el mapa que dibuja el dólar, hay un dólar oficial y otro que es paralelo y, desde ayer, vigilado. Hay otro más, que nació para quedarse y que gravita en forma satelital, donde los valores que se pactan van más allá de la referencia. Por supuesto, además de la referencia de los bonos, existe una cotización extra, que usan mayormente las empresas, que imposibilitadas de comprar dólares para girar sus utilidades al exterior, prefieren pagar $ 6,30 el dólar y enviarlo a sus casas matrices mediante operaciones bursátiles de compra y venta de títulos.
Para los entendidos, de esa forma se exporta mercado, porque si se compran títulos en el mercado local y se venden en el exterior, esos valores quedan de aquél lado, son títulos que de alguna forma sólo pueden volver a entrar si alguien quiere vender sus dólares en EE.UU., compra títulos argentinos y los vende aquí, en el mercado local. Recibe pesos a cambio.