La desconfianza (exagerada o no) empujó a los inversores a pagar por los bonos locales un seguro cada vez más alto ante la posibilidad de un default soberano. Este seguro, llamado Credit Default Swap (CDS), llegó a trepar unos 300 puntos básicos en las últimas dos semanas para tocar un récord de 1.525 y quedar, de esta manera, sólo abajo del que hoy tiene Grecia; pero superando a la vez, en algunas jornadas, al de Chipre, precisamente la economía que a nivel global quedó más expuesta a los efectos de un estallido griego. Ayer, el CDS de Argentina bajó 50 unidades y cerró en 1475 puntos (el de Chipre, en 1479).
En las últimas semanas, el mercado se mostró dispuesto a deshacerse de cualquier activo que tuviera que ver con la Argentina. Pero así y todo la mayoría de los operadores advierte que, a juzgar por los indicadores de la macro local, el pánico ya parece exagerado. Obviamente, la fama que tenemos en el mercado es nefasta: no dejamos de ser un país que todavía no sale del default, mantenemos deuda impaga con los holdouts y todavía no hicimos colocaciones en el exterior. Pero el flight to quality se está dando sobre todo por rumores que parecen un disparate, y que lo aceleran, explicó el analista de Bull Markets, Juan José Vázquez.
Los bonos llegaron en estas jornadas a pisos inéditos, a pesar de que ayer mostraron una corrección de hasta 4%. Y ya premian a quienes se animan a mantenerlos en cartera con un rendimiento de hasta el 20% en dólares. En Bull Markets se resisten a creer que haya fundamentos para valores semejantes, y sugieren por eso que podría haber, incluso, una buena oportunidad de compra: El rendimiento price-earning está en niveles similares a los de la quiebra de Lehman Brothers. Estamos en una situación de pánico, que castiga más fuertemente a todo lo que es high beta. Cuando hay que depurar cartera, Argentina es de la primera elegida, agregó Vázquez.
Los bonos más afectados son los de mediano plazo. El Boden 2015 convalidó ayer un rendimiento del 17,5% anual (en dólares); y el Bonar 17, que cayó 30% en poco más de dos meses, quedó con una TIR del 18,5%.
Sucede que afuera tienen una desconfianza terrible, comentó ayer Rubén Pasquali, director de Mayoral Busátil. Tiene que ver sin duda con las medidas que toma el Gobierno. Pero si miramos los números macro de Argentina, la posibilidad de que haya un default hoy está claramente muy lejos, agregó. El riesgo país, medido por JP Morgan bajó 72 unidades, a 1.177.