Por Javier Blanco - Quienes se habían ilusionado con la posibilidad de comprar dólares en negro con un descuento del 14,3% respecto del valor de $ 5,95 al que se había operado el viernes (y sin temor a ser detectados por la temible "brigada canina" de la AFIP) deben de haberse llevado ayer una gran desilusión: a $ 5,10 no había vendedores. Es que el plan para disciplinar a ese segmento del mercado, ideado por el poderoso secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y oficializado públicamente por el senador oficialista Aníbal Fernández, dio lugar a una novela de enredos que ayudó a paralizar a la plaza informal, en una jornada en la que, además, no se percibieron señales de relajamiento en el férreo bloqueo que el Gobierno mantiene a las compras privadas en el mercado oficial. Fernández, habitual vocero de las iniciativas gubernamentales, dijo el fin de semana que el Gobierno había llegado a un acuerdo con los cambistas para ir bajando el dólar paralelo hasta los $ 5,10. Confirmó así lo que había transcendido de la reunión que el viernes mantuvo Moreno con propietarios de casas de cambio, quienes le habían ido a pedir que las habilite para poder intermediar operaciones de comercio exterior, ya que el cepo a las operaciones minoristas los dejó virtualmente inactivos. Pero no sólo falló en su pronóstico, sino que recibió sonados retos de algunos de sus ex compañeros de gestión, como el ministro Randazzo (ver Pág. 1). Historia repetidaPor lo pronto, logró que la actividad se paralice por el marcado desencuentro producido entre la oferta y la demanda de divisas en este segmento que, hasta ahora, se había manejado con precios libres. Ocurre que, mientras algunos se habían ilusionado con comprar a $ 5,10, no hubo ningún vendedor dispuesto a convalidar esa cotización, según coincidieron en describir a La Nacion distintos operadores. "Hoy la demanda se guardó porque muchos se creyeron los $ 5,10, pero los que tenían billetes no los querían largar a ese precio", confió uno de ellos. "Hubo muy poco movimiento y mucha confusión", coincidió otro. De esta manera, el mercado se quedó sin un valor de referencia, aunque es cierto que algunas pocas operaciones se habían pactado con precios en retroceso de $ 5,60 para la compra y $ 5,70 para la venta. Incluso, en algunos lugares se vivieron situaciones curiosas, ya que algunos compradores se presentaron ante los mostradores de casas de cambio a comprar el dólar paralelo oficializado a $ 5,10, confiando en que validando ese sobreprecio respecto al oficial quedaban automáticamente autorizados a comprarlo. La Nacion supo de la existencia de reclamos de este tipo en Mendoza y en Mar del Plata. Por su desarrollo, para los cambistas la jornada recordó a las vividas el año pasado, cuando el Gobierno instauró las restricciones. "En aquel entonces, el mercado paralelo quedó inactivo por unos días, pero después se recompuso porque tenía demanda asegurada", recordó un agente. En aquella oportunidad, el precio del paralelo cayó de $ 5 a 4,75, aunque el pedido de Moreno había sido bajarlo a $ 4,50; curiosamente el valor que ahora muestra el dólar oficial. - 14,3%
Descuento Es el porcentaje de baja que representaría la cotización del dólar a $ 5,10, según había prometido Fernández.
|