Pero además de no haberse registrado un precio único de referencia, se amplió de manera considerable la brecha entres las puntas compradora y vendedora. Mientras hasta la semana pasada la diferencia se ubicaba en torno a los dos o tres centavos entre la compra y la venta, ayer esa brecha se amplió hasta 20 centavos independientemente del cierre proporcionado en cada caso, esta variable se repetía-. Este ensanchamiento corresponde, según explican en la city, a épocas de incertidumbre y a un mercado parado. Lo que está revelando tamaña brecha es que nadie quiere vender a estos precios, es decir que hay más demanda que oferta, comentaba el jefe de mesa de un banco líder.
Aunque desde un sector del oficialismo hayan salido a desmentir la intención de hacer retroceder el valor de la divisa informal hasta $ 5,10 (de manera forzosa y a través de amenazas) lo que fue considerado una vergüenza por varias voces al tratarse de un mercado ilegal, lo cierto es que la preocupación existe en el Gobierno por los efectos negativos que tiene este dólar sobre la economía.
El gran problema, relatan en el mercado, es que Cristina no está dispuesta a suavizar la presión de la cuevas por las dos vías legales con las que cuenta. Por un lado, liberar el grifo del público en el mercado formal automáticamente relajaría el valor del blue. Pero esta opción le significaría un alto costo al Banco Central (BCRA) que tendría que salir a vender miles de millones de dólares para abastecer a esa demanda, que hoy está latente. No parece una alternativa posible, teniendo en cuenta que el organismo monetario debe comprar unos u$s 9.000 millones al finalizar el año para afrontar vencimientos y las reservas, a contramano no paran de caer. Ayer, por caso, descendieron por debajo de los u$s 47.000 millones y terminaron en u$s 46.876 millones.
Pero también, el Gobierno tiene la opción de operar en el mercado abierto, ampliando la oferta de divisas. Esto es, que algún organismo oficial que posea títulos públicos en dólares, como ANSeS por caso, intervenga en el mercado vendiendo los bonos contra pesos y comprando después contra cable. De esta manera, el tipo de cambio que surge a través de estas operaciones denominado contado con liquidación que es el que se utiliza para fugar divisas a través de la compra-venta de bonos o acciones triangulando con el exterior se desinflaría. En las mesas sostienen que ése es el precio real del dólar que coincide con la expectativas del público y que ayer se ubicó en $ 6,2 aunque viene en descenso desde los $ 6,4 del viernes último. No hay valores precisos en el mercado paralelo porque no hay transacciones. Pero no es ni $ 5,10, ni $ 4,5. El tipo de cambio que es innegable, objetivo, visible y legal es el implícito que surge de operaciones con bonos argentinos y ADRS de acciones en Nueva York y que está en $ 6,20, señalaron de una importante agencia.
Entretanto, en el mercado oficial mayorista, el dólar subió un centavo a $ 4,484. El factor determinante que influyó en esta tendencia fue la mayor demanda de privados en conjunción con una menor oferta de divisas por el sector exportador. El BCRA no intervino. En el microcentro, el billete cerró estable en $4,49 para la venta