El blue se alejó ayer del valor objetivo que había pretendido ponerle el Gobierno en los primeros días de esta semana y empezó a mostrar mayor volumen de negocios. En la city porteña, el billete se terminó vendiendo a $ 5,95, pero amplió fuertemente su brecha entre la punta compradora ($ 5,25) y la vendedora respecto de los días anteriores. El margen entre estos precios suele agrandarse cuando las dificultades para operar se hacen más significativas y hace más atractivo el negocio para los cueveros: un retorno superior al 10% por cada operación. Por el contrario, el dólar en el segmento mayorista mostró el primer retroceso en lo que va del mes. A contramano de la excitación con la que se había operado y cotizado en las últimas ruedas, la de hoy (por ayer) encontró un mercado más tranquilo y con tendencia bajista por la temprana aparición del BCRA desde el lado oferente, comentaron desde Puente. Con sólo un par de millones, el Central logró desalentar la presión alcista y fue determinante para que la divisa arrancara operando medio centavo por debajo del cierre de ayer miércoles. Su estrategia, según explicaron en Puente, dejó a la rueda casi sin compradores y le permitió limitar la suba con un par de órdenes en niveles de $ 4,486 por dólar. Ya cercano el cierre, el Central volvió a incursionar en el mayorista con una venta de u$s 50 millones para terminar con un saldo positivo de u$s 40 millones en la rueda. El billete terminó, sobre un total negociado de u$s 295 millones, con una cotización de $4,484 a nivel mayorista, y con un descenso de 1,2 centavos en el día. En el segmento minorista, en tanto, quedó en $ 4,505, con lo que reflejó una baja de medio centavo respecto del miércoles. La esperada reacción oficial se materializó luego de dos jornadas consecutivas con fuertes alzas del tipo de cambio. La enérgica estrategia aplicada se valió de la utilización de las habituales herramientas de intervención, combinando ventas de reservas para abastecer los escasos pedidos de compra con la referencia de precio proporcionada por las ofertas en los mercados de futuros, explicó Gustavo Quintana, de Portfolio Personal. El endurecimiento de las autorizaciones para acceder a la compra de divisas ayudó al BCRA en sus objetivos al desplazar la demanda privada, completó el analista. |