Por Javier Blanco - Con el consumo desinflándose, los ahorristas pugnando por retirar sus dólares, los bonos de la deuda nuevamente en caída libre y los proyectos de pesificación compulsiva de la economía avanzando en el Congreso, le tocó a la banca local pagar ayer los platos rotos en la Bolsa porteña. Sus acciones se derrumbaron 3,5% promedio (en el caso de los papeles del Macro y el Francés), en una jornada en que el índice Merval cayó 0,9% promedio, pese a los rojos generalizados, sólo porque estuvo sostenido por las empresas menos expuestas al riesgo argentino, como Tenaris ( 3,4%) y Aluar ( 1,5%), a cuyas acciones acuden -cada vez con mayor fruición- los inversores locales que buscan huir del peso. "Son la clase de papeles que, en esta clase de días, dan algún tipo de soporte al Merval, básicamente porque canalizan la cobertura de devaluación", explicó un operador. La nueva caída de la plaza accionaria local se dio en un contexto de negocios enrarecido por causas locales y globales. Aquí, el temor a una pesificación compulsiva es cada vez más extendido. Afuera, ni el millonario paquete de ayuda concedido a España en las últimas horas trajo calma, lo que derivó en nuevos arbitrajes por aversión al riesgo que, al fortalecer al dólar estadounidense, golpean a las commodities y las monedas y el riesgo emergente en general. - 3,5%
Cayeron las acciones de los bancos Macro y Francés. En el último caso incidió además la rebaja de Fitch a la nota de su casa matriz, BBVA.
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